Los planes 401 (k) reciben su nombre del numeral de la ley de impuestos que le confiere sus ventajas impositivas. Entraron en vigencia a finales de los años 70 como un plan alternativo a los tradicionales planes de pensiones que ofrecían las corporaciones cuando para reducir costos, las grandes empresas comenzaron a eliminar esos beneficios.
Sin embargo, de los 50 millones de personas en Estados Unidos elegibles para participar en estos planes, solo 37,5 millones los aprovecha y de los que si los usan no sacan el máximo provecho de estas herramientas.
Y es que el plan de retiros del programa de la Seguridad Social estadounidense no provee suficientes fondos mensuales para que un retirado mantenga su estándar de vida, calculándose que con el cheque del Seguro Social cualquier jubilado recibirá como máximo un 40% del ingreso que percibía mientras trabajaba. Así, aún y cuando los costos de vida se mantuvieran constantes, cosa que no es realista, una persona promedio en retiro necesitará el 80% de sus ingresos previos para mantener su estándar de vida.
Los planes 401(k) están considerados como uno de los instrumentos más útiles para lograr construir esa diferencia de dinero que el trabajador necesitará para costear su futura jubilación. Estos planes tienen dos características principales muy particulares:
a) ofrecen ventajas impositivas ya que permiten deferir el pago de impuestos por ingresos de la porción aportada al plan conocido en inglés como deferred income y
b) permite que el patrono o empleador aporte fondos a las cuentas individuales como un beneficio adicional para el empleado, que se conoce como “match funds”
Como este tipo de cuentas se ofrece a los trabajadores por medio de la empresa para la que trabajan, hay algunas condiciones que dependerán de la empresa o patrono, como por ejemplo: el limite máximo que del sueldo mensual puede aportar el contribuyente al plan, cuanto será el aporte adicional que hará la empresa (es decir los “match funds”), cuando - y el porcentaje – de la porción de ese dinero adicional estará disponible y en que forma o inversión se hará la contribución. La contribución del empleador puede ser en efectivo, un promedio de x centavos por cada dólar aportado por el participante al plan, o en la forma de acciones que pueden ser de la empresa, o de otras empresas, o cualquier otro método de pago establecido de antemano por el empleador.
Pero el grueso de las decisiones respecto a este tipo de cuenta está en manos del contribuyente del plan.
El participante deberá decidir cuanto aportará periódicamente (mensual, trimestral, anual) y en que instrumentos serán colocados los fondos. Los fondos apartados del sueldo para este tipo de cuenta de retiros suelen estar en manos de una empresa administradora de fondos de retiro, como pudieran ser los nombres más conocidos de Vanguard y Fidelity Investments.
Sin embargo, al margen de las condiciones que la empresa patrocinadora (el patrono) haya estipulado para sus empleados y las ofertas de inversión que estos reciban de las empresas gerenciales de los fondos de retiro, el elemento de ventajas impositiva de estas cuentas es una de las ventajas más atractivas de estas cuentas.
1. Todo aquel dinero que se aparte en una cuenta 401(k) disfrutará de la ventaja de posponer los impuestos.
Un ejemplo numérico es más claro:
Digamos que un empleado gana 35.000 dólares al año. Asumimos que sobre este ingreso el empleado paguaría unos 5.146,00 dólares en impuestos federales.
Si aportase al plan de la empresa un 5% de su sueldo anual para el 401(k) , es decir 1.750 dólares al año, los impuestos sobre sus ingresos se reducirán, puesto que no incluirá los 1.750,00 dólares en el monto bruto de los impuestos.
El impuesto federal a pagar sería de 4.673,00 dólares sobre un máximo de 33.250, 00 dólares de ingresos a declarar.
Pero el Servicios de Rentas Internas (IRS) ha estimado unos máximos anuales que se pueden aportar a estas cuentas de retiro.
Para personas menores de 50 años, el máximo anual para 2004, es de 13.000 dólares, cuyo límite incrementa anualmente hasta un máximo de 15.000 en 2006.
Para personas mayores de 50 años, el máximo permitido para aportar a una cuenta 401(k) es, para 2004 de 15.000 dólares, con incrementos graduales de 1.000 dólares.
La diferencia de 3.000 dólares por la edad, es una excepción permitida para personas mayores con objeto de estimular sus aportes a cuentas de retiro en vista de lo cerca que se encuentran de la edad de retiro. Esta cantidad extra se conoce en inglés como catch up amount y experimentará un incremento de 1.000 dólares cada año hasta el año 2008. Es decir, en 2005 será de 4.000 dólares, en 2006 serán de 5.000, y así sucesivamente.
2. Las ganancias (intereses, dividendos) acumuladas en las cuentas de 401(k) no generan impuestos hasta que se toma una distribución de los fondos en este instrumento.
Aun así, si el participante del plan necesitase usar el dinero en esa cuenta, podría pedir un préstamos sobre su cuenta 401(k) o tomar una distribución y pagar los susodichos impuestos y penalidades.
Otro mecanismo de movilizar las cuentas 401(k) es el que se conoce en ingles como rollover o traspaso a otro instrumento de ahorro para el retiro.
¿Es una buena idea sacar prestado de la cuenta del 401(k)?
Dejas el trabajo, ¿qué vas a hacer con el 401(k)?