Al mismo tiempo, el 15 por ciento restante, que confesó no
sentirse cómodo con el inglés, la tasa de fraudes era del 10,6 por
ciento, lo cual indica que el dominio de la lengua no es un factor
determinante.
Además, según el informe, "las víctimas hispanas indicaron que en
el 20 por ciento de los incidentes el fraude se había cometido en
español".
Desde la FTC, y ante los datos revelados por la encuesta, se
aconsejó a los consumidores que conozcan a las personas con las que
se realizan las transacciones económicas y que protejan su
información personal de pago.
Además les animaron a leer la letra pequeña de los contratos de
compra y a entender que "gratis significa gratis", y que no hay que
pagar nada por algo que se anuncia como gratuito.
"Es importante no dejar que nadie te presione para pagar algo
inmediatamente", añadió Anderson a EFE.
"Yo destacaría que hay que estar especialmente alerta cuando
alguien te llama o te escribe y te pide información bancaria. En ese
caso lo mejor es que tu te pongas en contacto con quién dice
llamarte para comprobar que es cierto", concluyó.