La matrícula consular, que México extiende a sus ciudadanos en el extranjero no ofrece ningún estatus migratorio pero ayuda a millones de inmigrantes mexicanos indocumentados a abrir cuentas bancarias, obtener licencias de conducir y a realizar otros trámites oficiales.
Para sus detractores, la emisión de las tarjetas sólo sirve para otorgar una especie de amnistía a quienes cruzan ilegalmente hacia EE.UU. son un peligro para la seguridad nacional porque pueden ser utilizadas por terroristas o para actividades delictivas.
La defensa del controvertido documento ocurrió durante una audiencia del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, en la que se analizaron las recomendaciones de la Comisión que investigó los atentados de 2001 para interrumpir la financiación del terrorismo.
En su primera comparecencia desde que fue confirmado en el cargo, el subsecretario del Tesoro para asuntos de terrorismo, Stuart Levey, se pronunció concretamente en contra de una enmienda republicana que prohíbe el uso de fondos federales para que se acepte la matrícula consular.
La enmienda del congresista John Culberson (Texas) fue aprobada el mes pasado en un subcomité legislativo como parte de un proyecto de ley de presupuesto del Departamento del Tesoro. El proyecto de ley aún debe ser aprobado por ambas cámaras del Congreso.
"Nos oponemos a la enmienda porque, tal como está escrita, nos impediría hacer cumplir varias cláusulas de la ley antiterrorista. Hemos pedido que se elimine cuando llegue al pleno del Comité de Asignaciones" de la cámara baja, dijo Levey.
Levey también aprovechó la audiencia para defender las medidas de su agencia para combatir la financiación de grupos terroristas.
"Creo que es justo decir que, aunque debemos prepararnos para lo que será una campaña a largo plazo en contra de la financiación del terrorismo, nuestras políticas comienzan a surtir efecto" dijo Levey.
En el pasado, el Departamento del Tesoro ha defendido las medidas de seguridad incluidas en el controvertido documento, que es aceptado en trece estados, más de 800 comunidades y departamentos policiales y al menos 122 bancos e instituciones financieras de EE.UU.
El legislador demócrata hispano Rubén Hinojosa (Texas) también defendió la matrícula consular, a la vez que pidió mayores medidas de seguridad en los documentos oficiales emitidos en EE.UU.
Hinojosa recordó hoy que la cancillería mexicana empezó a emitir, en 2002, la "matrícula consular de alta seguridad" o "MCAS", que incluye información biométrica del portador.
En la misma audiencia, el vicepresidente de la Comisión del 11-S, Lee Hamilton, dijo que aunque el Gobierno de EE.UU. ha logrado reducir la financiación de Al Qaida, "aún no ha determinado con precisión cuánto dinero y de quiénes ha obtenido fondos" la red terrorista.