Es decir, los jóvenes de entre 15 y 24 años son los más afectados por el desempleo, según un informe elaborado por la Organización Internacional del Trabajo, OIT.
Pero el problema no es únicamente la falta de puestos de trabajo. La calidad del empleo juvenil tampoco es la mejor.
Afirma la OIT que de los 550 millones de trabajadores del mundo que reciben menos de un dólar al día, poco menos de la cuarta parte (130 millones) son jóvenes.
Y hay más. Dentro de ese grupo, las mujeres son las que encuentran menos trabajo y en peores condiciones.
Es decir, los trabajos disponibles para los jóvenes son pocos, mal pagados y discriminatorios.
Consecuencias económicas
El informe de la OIT sostiene que si se redujera a la mitad el desempleo juvenil, el Producto Interno Bruto (PIB) del mundo recibiría US$2,2 billones adicionales. El informe de la OIT sostiene que si se redujera a la mitad el desempleo juvenil, el Producto Interno Bruto (PIB) del mundo recibiría US$2,2 billones adicionales.
Dice, además, que los jóvenes que entran a su vida laboral con buen pie reducen sus probabilidades de padecer periodos largos de desempleo.
"Es imprescindible aumentar las oportunidades que tienen los jóvenes de acceder a un trabajo decente", dijo Juan Somavia, Director General de la OIT.
Las zonas más afectadas por el desempleo juvenil son Medio Oriente, África del norte, África del sur, América Latina y el Caribe, según la OIT.
La organización recomienda que se implementen políticas para darles más empleo a los jóvenes, a fin de corregir esta situación que considera "un desperdicio enorme".