WASHINGTON - El presidente George W. Bush ha convertido la reforma del programa de jubilaciones de Estados Unidos en una prioridad de su segunda gestión presidencial y tratará de obtener el apoyo de importantes líderes legislativos para la creación de cuentas privadas.
Desde hace más de un año, los asesores económicos de Bush han estado analizando las opciones para financiar el plan.
Sin embargo, la Casa Blanca se había negado a decir hasta ahora que los costos de transición serían pagados con endeudamiento. Los expertos dicen que Bush tiene pocas alternativas debido al déficit récord del presupuesto federal. El presidente ha descartado la posibilidad de subir los impuestos.
"Se necesitará un cierto financiamiento de transición para comenzar y avanzar hacia un sistema mejor que permita a los trabajadores más jóvenes invertir una pequeña porción de su dinero en cuentas de ahorro personal," dijo el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.
Transicción prevé endeudamiento pero no se conoce cuánto ni cómo...