El republicano de Utah se pronunció a favor de dejar de lado diferencias partidistas para encontrar soluciones y promulgar una legislación que permita cubrir a todos los americanos.
Entre las voces que se escucharon en el acto estaba la de Joyce Gantt, que padece de asma y diabetes, está desempleada y sin cobertura de salud desde 2001 y ha tenido que vender su casa y gastado ya todo lo que había ahorrado para su vejez.
También habló Michael Moritz, contratista independiente que no puede pagar un seguro médico, necesitó cirugía del corazón el año pasado. "Pero yo tuve suerte", explicó, porque una organización privada le pagó los gastos.
"Mi hermano es el que no tuvo suerte y desde hace tres años no puede caminar. No ha recibido atención y las consecuencias son tremendas", manifestó.