Existen paquetes comerciales o software, como Quicken Deluxe¿ o Microsoft Money¿, que son útiles para ayudarte a manejar tus cuentas del día a día y casi todos estos programas tienen la función para realizar un presupuesto automático.
También puedes contactar la entidad financiera donde tienes tu cuenta (el
banco o la caja de ahorros) y pregúntales si puedes manejar tus cuentas por
Internet. Generalmente, en estos casos, los bancos proveen de algún tipo de
programa que además de servirte de interfase con el banco te puede servir para
llevar un control de que gastas, a quien, porque concepto, etc.
Pero si prefieres, puedes crear tu propia hoja de cálculo o, si no te animas con la computadora, también puedes hacerlo a
mano.
Lo importante es que ajustes los renglones a tu propia realidad y
necesidades, ¿Cómo?
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Haz una lista de tus ingresos y gastos mensuales basándolos en el promedio de los últimos 3 meses
(usa los respaldos de tu chequera o los estados de cuentas del banco).
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Una vez tienes un "estimado", prueba, durante el siguiente mes, mantener tus gastos dentro de ese
estimado. Si no puedes mantenerte en ese presupuesto, antes de ajustarlos, examina si el estimado
falló porque no fuiste realista en tus aproximaciones o simplemente te " desordenaste" mucho. Usa tu
realidad. Para que funcione, tu presupuesto tiene que ser
"honesto".
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Añade o elimina renglones de acuerdo a tu estilo de vida: Si tienes hijos
añadirás renglones como colegio, libros, cuidados después de clases (nana o babysitter).
Si tienes mascotas, no te olvides de agregar un renglon para sus gastos, como
veterinario, vacunas, etc. Generalmente son los gastos "extras" que
nunca contemplamos, los que pueden hacer gastar esos 100 dólares extras todos
los meses que nunca sabes que haces con ellos...
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Evalúa tu patrimonio (cuanto tienes) probando y controlando las estrategias que funcionan para
ti. Puede ser que en tu caso funcione llevarte el almuerzo al trabajo, pero
si no lo vas a mantener, no cuentes con esta como una estrategia de ahorro.
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Si aún no tienes uno, añade un plan de ahorros de inmediato (aunque sea una provisión pequeña de $20 al
mes), y comienza a considerar las alternativas de inversiones para que maximices tus
recursos. El hábito del ahorro es como cepillarse los dientes: cuando estamos
aprendiendo (de niños) nos tienen que recordar continuamente, luego se
convierte en una acción automática. Créate tu propio hábito de ahorro.
Usa las calculadoras de ahorro y de crédito que te trae INVERTIA para que
estimes cuánto
tiempo tardarías en ahorrar para tu proyecto o si lo vas a financiar, cuanto
tendrás que invertir en total.
Si tu proyecto es un viaje, también puedes usar el conversor
de divisas para que calcules cuánto vale en la moneda del país donde
quieres ir, lo que tienes ahorrado hasta ahora...