Los extranjeros "trabajan duro, son honestos y agradables. Les confío mis herramientas, dinero, todo", aseguró Saxton.
Aunque los inmigrantes desempeñan un papel crucial en la economía, su importancia a veces es exagerada. Representan menos del 5% de la fuerza laboral nacional y se concentran en industrias y zonas geográficas de manera tal que si fuesen removidos, la economía nacional no sufriría impactos desmedidos.
Pero también es cierto que su trabajo afecta los precios al consumidor de algunos bienes y servicios.
Quienes reclaman leyes de inmigración más severas argumentan que el país tiene trabajadores capaces de suplir la mano de obra ilegal, pero los patronos tendrán que pagar más.
Sin embargo, algunos sectores de la economía destacan que ha bajado el ritmo de crecimiento de la fuerza laboral local, y que la mayoría de los jóvenes no quiere trabajar en empleos estacionales y que requieren esfuerzos manuales.
La solución es "un programa práctico y realista de empleos temporales" para cubrir las necesidades de mano de obra y "mantener fuerte nuestra economía", argumenta Bob Dolibois, vicepresidente de la Asociación Estadounidense de Paisajismo.