El representante empresarial reconoció que "definitivamente no
hay forma de reemplazar la mano de obra de los migrantes ilegales en
Estados Unidos" porque incluso ahora ya existe un déficit importante
de trabajadores que no se ha podido cubrir.
Indicó que para 2010 el 30 por ciento de la población
estadounidense se retirará, equivalentes a 77 millones de puestos que
tendrán que cubrir los empresarios, pero no hay suficientes
ciudadanos estadounidenses para hacerlo.
Puntualizó que la propuesta de permitir a 400 mil inmigrantes ir
a trabajar al año, sería un primer paso para esta solución aunque no
será fácil, pues aún faltaría la discusión entre las Cámaras de
Senadores y de Representantes, puntualizó.