En los próximos años, se espera que la vigorosa economía de Hawai siga creciendo a un ritmo acelerado, manifestó Paul Brewbaker, economista del Bank of Hawaii. Eso abrirá incluso más puestos de trabajo.
Las empresas se verán obligadas a ofrecer mejores salarios, y luego esos costos serán traspasados a los consumidores con precios más elevados, indicó. Finalmente, la presión inflacionaria socava el crecimiento económico.
"¿Podremos seguir con este ritmo?", preguntó Brewbaker. "Creo que seguiremos así hasta el 2008. Y con un poquito de suerte, tal vez más aún".