"El informe de este mes da más pruebas de la fortaleza de la economía de Estados Unidos", afirmó el secretario interino del Tesoro, Robert Kimmitt.
Desde que el programa de "alivio impositivo" del presidente George W. Bush entró en efecto a mediados de 2003 "hemos visto doce trimestres seguidos de creciente inversión empresarial, lo cual ha llevado a la creación de más de 5,4 millones de empleos", añadió el funcionario.
Pero los inversionistas interpretaron los datos de manera diferente: la creación de empleos por debajo de la cifra esperada y los datos de un menor ritmo de crecimiento económico en el segundo trimestre sugieren que pronto la Reserva Federal hará una pausa en los ajustes monetarios que ha aplicado desde junio de 2004.
La reacción en los mercados financieros fue enérgica: los precios de futuros saltaron, cayeron los rendimientos de los bonos del tesoro y el dólar se debilitó frente a otras monedas.
Después de divulgado el informe del Departamento de Trabajo, los inversionistas bajaron sus expectativas de que la Reserva Federal, en su reunión del 8 de agosto, adopte el que sería su décimo octavo ajuste monetario consecutivo desde junio de 2004.
La economía de los Estados Unidos creció en el primer trimestre de este año a un ritmo del 5,6 por ciento, después de un crecimiento del 1,7 por ciento entre octubre y diciembre debido en buena parte a las pérdidas económicas dejadas por el paso de los huracanes en el sur del país el verano pasado.