"Estas nuevas regulaciones son duras, designadas para proteger
los intereses y bienestar de nuestros consumidores", dijo Richardson
en un comunicado de prensa.
El nuevo sistema evitará que los consumidores caigan en un
circulo interminable de préstamos al limitar la renovación de los
mismos a solamente dos veces por persona.
También se pondrá en marcha una intensa champaña en todo el
estado, especialmente en barrios de familias de bajos recursos
económicos y de minorías, para informarles que no están obligados a
pagar un préstamo otorgado por un negocios de préstamos rápidos que
no esté registrado con el estado.
Representantes de esta industria presentaron el pasado 11 de
agosto una demanda en la que aseguran que las iniciativas les
causarán un daño irreparable.
"Esperábamos una demanda, pero estamos preparados para defender
vigorosamente nuestras propuestas y los derechos de nuestros
consumidores", dijo Madrid, en comunicado de prensa.
Anticipando este movimiento de los negocios de préstamos rápidos,
la fiscal solicitó el pasado 31 de julio a la corte estatal que
confirmara la autoridad del Departamento de Licencias y Regulaciones
para poner en marcha las nuevas regulaciones.