Más de 4 millones de domicilios caen en esa categoría, un aumento de un 67% en cuatro años. El aumento se debe a una subida en los precios de la vivienda que dejan atrás los sueldos, dijo el Center for Housing Policy, que forma parte del National Housing Conference. El resultado práctico final es que las familias deben recortar sus gastos en otras áreas, como el ahorro de retiro, dijeron los investigadores.
Pedro Aguilar, 37, su esposa, y dos hijas adolescentes se fueron de San Francisco hace dos años porque los precios de la vivienda no eran asequibles. Se mudaron a Antioch, a una hora de distancia por auto, y de nuevo se ven en aprietos para pagar el alquiler.
Aguilar y su esposa juntos ganan unos 3.000 dólares al mes, y pagan 1.500 por un apartamento de tres cuartos. Pero el alquiler le va a subir 300 dólares en diciembre. Aguilar dijo que sus aumentos anuales de 40 centavos la hora en su trabajo de limpieza industrial no cubren el aumento en el costo de la vivienda.
"Hace mucho tiempo, cuando vivía en México, pensaba que podría ganar suficiente dinero para vivir mejor en los Estados Unidos. Ahora, no sé", dijo Aguilar.
El estudio identificó como familias de ingresos bajos a moderados aquellas que trabajan el equivalente de un trabajo a plena jornada que paga entre un sueldo mínimo de 10.712 dólares y el 120% del ingreso medio de la zona donde viven.
El informe barre con la noción que el problema de la escasez de vivienda es lo más severa para las personas que alquilan o para los trabajadores pobres que viven en las ciudades. Un 61% de la gente de clase obrera que gasta más de la mitad de sus ingresos viven fuera de las zonas urbanas, según el estudio.
Entre 1999 y 2001, la cantidad de propietarios de viviendas que gastaron más de la mitad de su ingreso en la vivienda aumentó un 36%, sobrepasando el aumento de 24% de los que alquilan o arriendan sus casas.
Ann Schnare, presidente del Center for Housing Policy, dijo que parte del problema se debe a la ralentización de la economía. Pero "gran parte del problema es la pregunta de cómo se pueden crear las condiciones en este país para crear vivienda asequible".
Entre las formas que el gobierno puede crear y fomentar la vivienda asequible, su organización recomienda que se invierta más en créditos impositivos, fideicomisos inmobiliarios y subvenciones para las tasas hipotecarias.
Datos emitidos previamente por el gobierno muestran que el ingreso medio familiar aumentó un 14% entre 1997 y el 2001 a 42.228 dólares, mientras que el precio medio de una casa nueva aumentó un 20% a 175,200 dólares. El alquiler medio en los últimos tres meses de 2001 fueron de unos 535 dólares, un aumento de 17% comparado a 1997. Las cifras no fueron ajustadas para la inflación.
El estudio encontró que hay casi 14,4 millones de familias de bajos o moderados ingresos (sin tomar en cuenta si tienen empleo o no) con una necesidad crítica de vivienda. En este grupo se incluyen jubilados que ganan menos que el sueldo mínimo. En 1999, el número de familias con necesidad de vivienda asequible era de 13,1 millones.