La preocupación por la baja tasa de ahorro entre los
consumidores ha sido registrada en diversos recientes
estudios.
Por ejemplo, un informe del centro de investigaciones Pew
Research Center publicado el pasado año indicó que desde 2005
los estadounidenses han estado gastando más de lo que ganan
tras descontar impuestos, situando la tasa de ahorro en una
cifra negativa del 0.4 por ciento.
Esto, en comparación con la década de los años ochenta, cuando
los trabajadores ahorraban un promedio del 10 por ciento de
sus ingresos.
Por otro lado, la situación del ahorro entre los hispanos es más
precaria que la del resto de la población general.
En el sondeo de ASEC, el 65,6 por ciento de los encuestados que
se identificaron como hispanos dijo estar gastando menos de lo
que gana y ahorrando la diferencia, mientras entre el resto de
los participantes no hispanos el 73.9 por ciento indicó lo
mismo.
La Encuesta de Confianza en la Jubilación entre las Minorías de
2007, que realiza periódicamente el Instituto de Investigación
sobre Beneficios de los Empleados (EBRI por siglas en inglés), es
quizás más reveladora sobre la situación del ahorro entre los
hispanos, por su enfoque en el tema entre las
minorías.
Según ese estudio, los hispanos están más a la zaga en el ahorro
que el resto de la población, y ahorran menos que hace cinco
años.
Este informe indica que sólo el 41 por ciento de los hispanos ha
ahorrado dinero para la jubilación en comparación con el 60 por
ciento en 2003, tasa que resulta igualmente inferior respecto al
66 por ciento de los trabajadores en general que están
ahorrando para el retiro.
Analistas indican que la cantidad de ingresos es uno de los
factores que influyen en la capacidad de ahorro de los
consumidores.
"Un ingreso bajo hace ciertamente difícil construir adecuados
ahorros para la jubilación, pero esto no impide desarrollar
planes de ahorro y gastos. Sabemos con base en investigaciones
previas que, independiente del nivel de ingresos, tener un plan
financiero incrementa los ahorros y la estabilidad financiera",
expresó Brobeck.
Además de actividades comunitarias para promover el ahorro, la
campaña "America Saves" tiene una página de internet, al igual
que su versión en español "Hispanic America Saves", donde los
consumidores pueden registrarse para establecer metas de
ahorro con la ayuda de herramientas en línea y recibir
materiales educativos.