Estas declaraciones fueron formuladas luego de que el secretario del Tesoro, Henry Paulson, expresara su opinión contraria a un plan de salvataje de los deudores en dificultades del sector inmobiliario, considerando que ello serviría principalmente para salvar a los especuladores o a los bancos.
Paulson había recordado las medidas emprendidas por el gobierno como el amplio plan de reactivación económica o la iniciativa que asocia a prestamistas y consejeros para permitir alargar los plazos antes de embargar.
La crisis inmobiliaria es la amenaza principal para la economía estadounidense y los expertos dudan de que no vaya a desembocar en una recesión.
Los indicadores no reflejan buenos augurios y el vicepresidente de la Fed, Donald Kohn, echó más leña al pesimismo este martes al afirmar que los grandes bancos "van a seguir enfrentando condiciones de mercado difíciles", por lo que "es probable que haya nuevas depreciaciones de activos, ya que el mercado va a continuar ajustando las primas de riesgo y los cambios de valorización".
Por ello, Bernanke llamó a los bancos y financieras a explorar todas las opciones posibles para que los deudores morosos puedan conservar sus viviendas, principalmente la de la renegociación de los préstamos otorgados.