Charlotte (Carolina del Norte), 2/dic/2002.- La policía de
Charlotte está advirtiendo a la comunidad hispana de una nueva
estafa telefónica, en la que los delincuentes llaman pidiendo dinero
para un familiar que se encuentra varado en la Frontera.
Los impostores le solicitan a sus "presas" efectuar envíos que
van desde 650 dólares hasta 1.000 dólares.
"Usualmente los estafadores llaman a las personas diciendo que
son amigos de un primo, sobrino o nieta y que el pariente se
encuentra sin dinero o en problemas en sitios como Tijuana o Juárez.
Entonces les piden que hagan una transferencia de dinero a San Diego
o El Paso", afirmó el detective Diego Anselmo, de la Policía de
Charlotte-Mecklenburg.
"Lo cierto es que el familiar nunca ha salido del pueblo", agregó
Anselmo.
De acuerdo con la Policía, es precisamente durante la
conversación que los timadores toman la información acerca del
familiar, por lo que están recomendando a los hispanos del área no
suministrar a desconocidos los nombres de familiares o información
personal.
"A mi casa llamaron, averiguaron de donde éramos, y mi hijo les
dio el nombre de mi primo José", contó la mexicana, Fausta
Salvatierra.
"Entonces me contactaron a mí a mi celular y me dijeron que tenía
que enviarles un giro a un Western Union de California, para que él
pudiera pasar a Estados Unidos.
Inmediatamente llamé a México y me di cuenta que era un engaño",
añadió Salvatierra.
Salvatierra, que nunca dio dinero, se puso en contacto con la
Policía de Charlotte. Sin embargo, durante cuatro días recibió
alrededor de 30 llamadas para concretar la entrega del efectivo.
"Me llamaron diferentes personas, la mayoría con acento mexicano,
pero hubo una que hablaba como sudamericano. Entre venezolano y
colombiano", dijo Salvatierra.
Según Salvatierra, los rubros que le estaban cobrando incluían el
pago de "arreglos" con las autoridades de inmigración y el
transporte hasta Charlotte del primo José.
Entre los casos que la Policía ha investigado está el de una
familia que envió dinero desde México para un pariente que
supuestamente estaba enfermo en Carolina del Norte.
"La mayor parte de las llamadas se han hecho desde California,
aunque también ha habido conexiones desde Nueva York y Atlanta",
dijo la detective Jody Thomas, quien está a cargo de las
investigaciones.
Thomas indicó que no es fácil arrestar a los estafadores porque
estos están operando en otros estados y se requiere que exista la
cooperación de las autoridades policiales desde donde se realizan
las llamadas.
De acuerdo con la Policía, las llamadas de los estados del
interior de Estados Unidos dan como explicación para el pedido del
efectivo, solucionar "supuestos" problemas legales o de salud de los
allegados.
"Cuando una llamada suene válida y estén hablando de parte de un
familiar, es importante preguntar información especifica sobre el
pariente, como la fecha de nacimiento o datos de los padres, y así
determinar si es verdadera", dijo Thomas.
Las organizaciones de la comunidad hispana de Charlotte, como la
Coalición Latinoamericana, están desarrollando una campaña junto con
la Policía para prevenir que los inmigrantes resulten víctimas del
fraude.
"Es importante que los hispanos se abran a cooperar con las
autoridades, independientemente de su estatus migratorio.
No deben tener miedo de hablar con la Policía para contar si han
sido víctimas de delitos, como la estafa telefónica y denunciar a
los delincuentes", manifestó Manuel Mendoza, director de programas
de la Coalición.