Según la Administración del Seguro Social, hay leyes específicas que le requieren a las personas, para propósitos diversos, que tengan y usen el número de Seguro Social.
Por agencias gubernamentales: El Acta de Confidencialidad, regula el uso de los números de Seguro Social por las agencias gubernamentales. Cuando una agencia del gobierno Federal, Estatal o local le pide a un individuo que muestre su número de Seguro Social, el Acta de Confidencialidad le requiere a la agencia que informe a la persona lo siguiente:
o La ley u otra autoridad para pedir la información
o Si la divulgación de la información solicitada es obligatoria o voluntaria
o Qué uso hará de la información y
o Las consecuencias, si hay alguna, de no proveer la información.
OTROS CASOS
Si un comerciante o empresario te pide el número de Seguro Social, puedes rehusar darlo. Sin embargo, esto puede significar que no podrás hacer la compra u obtener el servicio que necesitabas.
Por ejemplo, las compañías de servicios públicos y de otros servicios piden el número de Seguro Social, pero, no lo necesitan ya que pueden hacer una verificación del crédito o identificar a la persona en sus registros por medios alternos.
Si un desconocido te llama a la casa o al trabajo y te pide el número, pregunta quien es, qué desea y por qué necesita tu número. Si piensas que la persona es honesta, pídele su nombre, el nombre de la empresa y su teléfono, y le dices que le devolverás la llamada. De esa forma, puedes confirmar que de verdad representa una empresa. Si es un delincuente, no querrá que le llames. También es posible que tenga una empresa "pantalla" y haya otros delincuentes involucrados. (Contacta el Better Business Bureau de tu zona para averiguar si hay una queja de fraude en contra de dicha empresa.) Lo mejor es no darlo si se puede evitar.
Dar el número es un acto voluntario, aún cuando te lo pidan directamente. Si te lo piden, debes preguntar el motivo por el cuál el número es necesario, cómo será usado, qué leyes requieren que des tu número y cuáles son las consecuencias te niegas a hacerlo. La decisión es tuya.
EL USO ORIGINAL Y SU EVOLUCIÓN
El número de Seguro Social fue creado con el propósito de ayudar al gobierno a llevar la cuenta de los ingresos de los contribuyentes, y consecuentemente, para determinar los beneficios de jubilación que debe pagarles a la hora de salir de la fuerza laboral. Nunca se creó con la idea de que se convertiría en nuestro número de identidad. Sin embargo, en eso se han convertido, poco a poco, porque casi todos nosotros, incluyendo los bebés, tenemos uno. (Aunque los niños no trabajan, sus padres los incluyen en sus declaraciones de renta como dependientes, y por este motivo necesitan tener un número.)
Hoy en día, en algunos estados, el número de Seguro Social se usa para la licencia de conducir. Las universidades lo usan como número de identificación para los estudiantes. Las compañías de seguro de salud las usan en las tarjetas de membresía. Todos estos casos señalan la necesidad de proteger los otros documentos en nuestras billeteras, e ilustran por qué es tan difícil de contener el problema del fraude crediticio y el robo de identidad.
Estos números son claves a la hora de obtener información crediticia. Si uno pierde la tarjeta de Seguro Social (los expertos no recomiendan que se lleve en el bolso o billetera salvo cuando se sabe que será pedido por algún motivo), o le es robada, uno puede convertirse en víctima del robo de identidad.
De todos modos, cada vez que alguna agencia o empresa ingrese este número en un sistema de computadora, aumenta la posibilidad de que sea abusado o vendido - muchas empresas desean comprar estos datos importantes, por ejemplo, para averiguar la calidad crediticia de un cliente potencial.
Según el Identity Theft Resource Center (un centro que ayuda a las víctimas del robo de identidad), unas 700.000 personas fueron victimas de este tipo de crimen en el 2001.
Una forma de ver si alguien está usando tu número de Seguro Social para fraude es através del historial crediticio personal. En este documento salen todas las líneas de crédito y cuentas que han sido abiertas con tu número de Seguro Social. Hay tres registros de crédito, y ya que cada uno tiene datos diferentes, es necesario ver los tres informes para asegurarse que no hay un problema.
Para más información sobre los registros de crédito, dirígete a la sección de Crédito al Consumo.
Si sospechas que alguien te ha robado el número, puedes llama al teléfono gratuito del Seguro Social, 1-800-269-0271, desde las 10 a.m. a la 4 p.m. hora zona del este. También puedes escribir a OIG.hotline@SSA.gov. Dependiendo de las circunstancias de su caso particular, el Seguro Social puede iniciar una investigación al respecto.
Si tu tarjeta se pierde o es robada, puedes solicitar un duplicado. Si tienes prueba que alguien está usando tu tarjeta o número de Seguro Social, llama al número de teléfono gratis del Seguro Social 1-800-772-1213.