EVITAR FUEGOS
Instala
detectores de humo en tu casa y planea una ruta de escape en caso de fuego. Si
es posible, cada habitación debe tener dos vías de escape. Recuerda que el
humo y el calor suben, por eso, si hay humo, échate en el suelo y gatea.
Primero
de todo, se debe tener un apaga fuegos y debes asegúrate que el techo de tu
vivienda esté echo de materiales resistentes al fuego. Adorna tu jardín con
plantas resistentes al fuego (puedes preguntarle a tu departamento de bomberos o
arquitectos de jardín) y poda la vegetación que pueda poner en peligro tu
casa. Toma inventario de tus pertenencias y guarda la lista en un sitio aparte
de la propiedad. Si tus cosas son dañadas, ésta lista facilitará a la hora de
hacer un reclamo.
DESPUÉS
DEL FUEGO
Determina
un lugar de reencuentro para la familia en caso de fuego. No regreses a la casa
hasta que los bomberos determinen que el peligro de ha pasado.
Notifica
tu agente de seguro o representante de tu compañía de seguros, e infórmale si
has abandonado la propiedad para que pueda contactarte. Toma notas y fotos de tu
propiedad. Usa fotos y las listas de inventario para ayudar a tu agente de
seguros y el ajustador de seguros. No botes artículos dañados hasta que hayas
hablado con un ajustador.
Guarda
los recibos de gastos extras a los normales y por arreglos temporales para que
puedas conseguir reembolso.
No te apures en firmar contratos de reparaciones. Negocia con los contratistas de
buena reputación. Si no estás seguro de la calidad del contratista, contacta
de ajustador de reclamaciones, busca en el Better Business Bureau or Chamber
of Comerse para referencias. Asegúrate que el contratista que contratas
tiene experiencia en trabajo de reparación, no solo construcción nueva y que
entiendas los términos de pago. Si queda alguna duda, es buena idea llamar al
agente de seguro o ajustador antes de firmar un contrato.