Wendy Camacho es una joven que quiere inscribirse en el Coosa Valley Technical College, el único college en la ciudad de Calhoun, al norte de Atlanta, para estudiar una carrera corta pero no puede porque según las regulaciones de esa institución para inscribirse necesita ser residente legal o ciudadana.
Ahora Camacho, de 20 años, trabaja como cajera en un establecimiento comercial en la ciudad Calhoun, en el condado de Gordon. "Cuando estoy trabajando me siento triste, decepcionada de mí misma. Aquí no quiero estar. Yo veía algo más para mi futuro", dice la joven, quien quería convertirse en ayudante de dentista o enfermera.
"Yo sé que puedo estudiar, si no es aquí, me voy a México; si aquí no se puede, allá puedo vivir con mi abuelita. Si aquí se me cierran todas las puertas, puedo ir a México y agarro un visa de estudiante y regresaría luego", comenta acongojada.
Su padre, Sergio Camacho, un soldador, está muy triste porque se ha pasado la vida trabajando para que sus hijos tengan un futuro mejor en este país y puedan estudiar una carrera. "No quiero ver que mi hija se pase toda la vida en un mostrador. A ella le gusta estudiar bastante", explica Camacho quien agregó que si hija "se dormía con los libros en la almohada antes de los exámenes".
Según Stuart M. Phillips, director de servicios estudiantiles del campus de Coosa Valley Technical College, "hasta que un solicitante no recibe su tarjeta verde, su residencia permanente o es ciudadano estadounidense no podemos inscribirlo".
"El Servicio de Inmigración y Naturalización establece las reglas por las que nos regimos y después de lo que pasó el 11 de septiembre nos han enviado una nueva regulación que también impide que inscribamos a estudiantes con visa de turistas", indicó Phillips.
Según cifras del Censo 2000, en Calhoun viven 1.821 hispanos de un total de 10.667 habitantes.
PUERTAS CERRADAS
"Me siento mal, se te cierran las puertas para lograr ser alguien en la vida. Uno se queda estancado, uno trata de subir un escalón y le dicen ya no puedes subir más arriba", indica el padre de Wendy.
"Estoy muy triste porque realmente para subir ese escalón lo único que necesitamos es un papel donde conste que estás legal, Nosotros no vinimos con la intención de quitarle nada a este país", agrega Camacho, quien también tiene otro hijo que quiere continuar sus estudios después de graduarse.
"Yo quiero que mi hija siga adelante, ya que uno no tuvo esa oportunidad. Nosotros éramos 10 hermanos, era muy duro. Por eso yo siempre trabajé", explica Camacho.
La institución de educación superior Coosa Valley Technical College, satélite de la sede central ubicada en el condado de Rome, no se rige por las reglas establecidas por la Junta de Regentes del Sistema Universitario de Georgia, que regula 34 colleges en Georgia.
La Junta de Regentes en el año 2000 anunció su decisión de que estudiantes indocumentados podrán ingresar a las universidades estatales de Georgia si reunían ciertos requisitos académicos.
El problema es que estos estudiantes tienen que pagar el costo de las matrículas para no residentes del estado, es decir, que el costo de sus estudios universitarios es cuatro veces mayor que el de un residente de Georgia, aunque el estudiante indocumentado haya vivido toda su vida en el estado.
Sin embargo, la Junta de Regentes estableció una nueva regla según la cual los presidentes de las universidades, a criterio personal, pueden eximir a estudiantes sobresalientes de esta regulación.
Esta excepción se hace en casos individuales y depende del presidente de la institución universitaria determinar si implementa o no el llamado tuition deferential waiver.
El Coosa Valley College no se rige por las disposiciones establecidas por la Junta de Regentes sino por diferentes reglas que establece el Georgia Department of Technical and Adult Education (DTAE).
"Para poderse inscribir en un college técnico en Georgia o en cualquier universidad, el aspirante necesita tener la documentación apropiada", dijo Tony Turner, coordinador estatal de la gerencia de inscripción de la DTAE.
Turner verificó a EFE que los indocumentados no se podían inscribir en los colleges supervisados por esa entidad.