El Paso (Texas), 10/dic/2002.- A pesar del aumento de compradores mexicanos, la
ganancia ha sido este año menor que en los anteriores, debido a que
la gente está gastando menos, coinciden en señalar líderes de la
Asociación de Comerciantes del Centro de El Paso y de la Cámara
Hispana de Comercio.
"La gente sigue viniendo al sector norteamericano de la frontera
a adquirir sus regalos navideños, pero traen menos dinero", dijo
Tany Berg, presidente de la Cámara Hispana de Comercio.
Berg explicó que los ciudadanos mexicanos que compran en El Paso
en esta temporada navideña, están adquiriendo cosas más baratas de
las que solían adquirir en los años pasados.
El director de la Asociación de Negociantes del Centro de El
Paso, Mike Breitinger dijo a EFE que la gente está buscando, más que
nunca, las tiendas de "a dólar" para realizar sus compras.
El director explicó que los artículos que se venden en esta zona,
que es accesible a pie para quienes llegan de México, son de menor
precio e incluso hay varias de estas tiendas.
Berg señaló que esta tendencia a seguir comprando en el sector
norteamericano de la frontera pero gastar menos se debe en gran
medida al gran desempleo que priva en ciudades industriales como
Ciudad Juárez, en donde la industria maquiladora ha disminuido su
producción y despedido a miles de residentes fronterizos.
"La recesión ha golpeado a los fronterizos fuertemente, pero no
ha terminado con su espíritu navideño", comentó.
Berg señaló que los comerciantes han tenido que ajustarse a la
nueva realidad de la franja fronteriza y han bajado sus precios.
"Este año los comerciantes están trabajando con ofertas y venden
lo mismo que en años pasados pero a más bajos precios", aclaró.
PIDEN SOLUCIONES
De acuerdo a la portavoz del Servicio de Inmigración y
Naturalización en El Paso, Aracely Aguayo, este año son más las
personas que han cruzado a El Paso para realizar las compras
navideñas en comparación a los dos años anteriores.
Lety Zamarripa, directora de relaciones públicas de la
dependencia dijo que más gente está cruzando a pie para evitar las
largas líneas vehiculares en los cruces.
Tan sólo el sábado 7 de diciembre cruzaron a pie 31.035 personas
por el puente Paso del Norte y el lunes siguiente lo hicieron por la
misma vía, 21.811 personas.
El presidente de la Cámara Hispana de Comercio manifestó que aun
cuando la gente se ha ajustado a las nuevas medidas de vigilancia
impuestas por el gobierno de Estados Unidos en la frontera, las
largas esperas siguen siendo un problema para los comerciantes en el
sector norteamericano.
"Necesitamos llegar a un acuerdo binacional que nos permita vivir
como una sola comunidad", dijo Berg y denunció que a pesar de las
constantes peticiones del sector comercio, la actual administración
no quiere escuchar que hay un problema.
"Las líneas en los cruces internacionales son insoportables",
dijo y detalló que los tiempos de espera alcanzan las dos horas
debido a que las inspecciones a vehículos particulares son
detalladas y en ocasiones se extienden a hasta cinco minutos por
vehículo.
A esto se agregan los interrogatorios a cada conductor, que
incluyen preguntas como motivo de su visita a Estados Unidos,
información de viajes recientes, cuestionamientos de posibles
visitas a Sud Arabia entre otras.
"Al menos comienzan a tratar a las personas como gente y no como
animales", comentó Berg refiriéndose a que en algunos cruces
internacionales han puesto agua para aquellos que cruzan a pie a
Estados Unidos y que se ven en necesidad de hacer grandes esperas.
Antonio Salas, banquero en Juárez dijo que es cuestionable el que
comienzan a tratar a la gente con consideración.
"En ocasiones tienen una línea interminable para pedestres, y el
Servicio de Aduanas y Migración tienen a un sólo inspector que
tratan a la gente con gran despotismo", declaró.
Por su parte, Zamarripa explicó que las revisiones han permitido
detener a una mayor número de fugitivos y desde el 11 de septiembre
han detenido a más de 512 personas buscadas por la justicia
norteamericana.
"Por los cruces pasan gentes honradas y compradores, pero
también otra que no queremos entre nosotros", mencionó Zamarripa
quien concluyó que "entendemos la situación de los comerciantes,
pero no podemos sacrificar la vigilancia".