"Anteriormente, cuando no había tanta oferta y el mercado estaba fuerte, un representante de bienes raíces podía emplear una hora con un cliente para mostrar una sola propiedad. Actualmente, con la sobreoferta que hay no hay más remedio que las giras programadas", comentó Stevens.
Con el número de embargos de vivienda más alto de los últimos 20 años en California y con cerca de un 70 por ciento de incremento en todo el país, las compañías de bienes raíces, han encontrado en las giras programadas una manera rápida y efectiva de llegar simultáneamente a muchos compradores calificados con distintos tipos de ofertas.
"Hemos encontrado en el autobús una forma atender las expectativas de nuestros clientes", señaló a Efe-Reportajes Marcia Giraldo, representante de bienes raíces del área de San Diego.
"De esta manera, 40 posibles compradores calificados, emplean cerca de cuatro horas para visitar 10 o 12 propiedades. Es muy productivo; al final del tour la mayoría presenta ofertas de compra", agregó.
La empresa Redfin combina los “tours” con su página de internet con giras programadas de corta duración para recorrer las propiedades que más interesen.
"Redfin investiga exhaustivamente cada cliente que intenta usar nuestro servicio, y la solicitud más común ha sido tener más giras para visitar viviendas", afirmó Scott Nagel, vicepresidente de operaciones de bienes raíces de la compañía.
"También hemos encontrado que tres horas eran mucho tiempo para nuestros clientes por lo que ofreciendo visitas más cortas esperamos adecuarnos a las necesidades de nuestros consumidores sin incrementar notablemente nuestros costos", explicó Nagel.
El nuevo tipo de giras, dura 2 horas y exige que el posible comprador presente una carta de pre-aprobación hipotecaria que certifique su capacidad de compra, para las propiedades que desea visitar. Se evitan así a los curiosos o a quiénes en el fondo no tienen posibilidades económicas de comprar.
Las dos primeros giras son gratuitas y por la tercera y la cuarta la empresa cobra 250 dólares que se incluyen en los costos de cierre. Si el cliente no completa la compra con la compañía, no paga las visitas.