1. Árboles y matorrales
La mayoría de las compañías de seguros pagarán por quitar los árboles que
caigan sobre tu vivienda. También pagarán por remover los árboles que han caído
pero no han destruido tu propiedad. Usualmente no pagarán por reemplazar árboles
u otro tipo de vegetación que haya sido destruida por el desastre.
2. Daños por agua
Las pólizas de dueños de propiedad no cubren daños por inundación, pero si
otros daños ocasionados por el agua. Por ejemplo, usualmente pagarán por daños
ocasionados por lluvia que entra por algún agujero en el techo, o por una
ventana rota si estos daños fueron causados por un huracán u otro desastre
natural incluido en la póliza.
3. Códigos
de construcción
Los código de construcción requieren que las estructuras sean construidas bajo
ciertos estándares. En áreas con alto riesgo de huracanes, por ejemplo, los
edificios deben ser construidos de manera que aguanten fuertes vientos y
aminorar los daños. Si tu casa sufre daños y no cumple con los requerimientos
de construcción locales, tendrás que reconstruirla bajo estos requerimientos.
En algunos
casos, cumplir con estos códigos requiere cambios en el diseño o en los
materiales de construcción y esto puede incrementar los costes.
Si vives en un
área con alto riesgo de inundación, deberán cumplir con los códigos
federales, que requieren que las estructuras sean construidas sobre el nivel de
inundación. Generalmente, los seguros de propiedad no pagarán por estos gastos
extra. Sin embargo, algunas compañías de seguros ofrecen un endoso que paga
por estos costos extra, mientras que otras ofrecen un endoso que paga una
cantidad específica para cubrir estos gastos. (Un endoso es una cláusula
adicional a tu cobertura).