Caléxico (California), 5/ene/2003 - Miles de "reyes magos"
mexicanos cruzaron este fin de semana la frontera con Estados Unidos
en busca de ofertas postnavideñas donde adquirir los regalos que
abrirán el lunes sus hijos.
Entre estos "reyes" está la familia González, que llegó a
California desde la ciudad mexicana de Mexicali, no en camello, sino
en un viejo y averiado Volkswagen.
Los González realizaron un recorrido similar al de miles de
mexicanos más, que hicieron sus compras luego de pasar largas filas
para cruzar la frontera y someterse a la inspección de las
autoridades estadounidenses.
Una vez en California, los González se dirigieron a la casa de
cambio de dinero en la avenida Imperial, luego a las tiendas por
departamento, hasta su regreso a México, después de varias horas de
compras, interrumpidas sólo para comer comida china.
En las tiendas, los González se encontraron con miles de sus
compatriotas, que aunque no hablan bien el inglés, no tuvieron
dificultad para comprender los grandes letreros que anunciaban toda
clase de descuentos.
Rodrigo González explicó que a los mexicanos "nos cae muy bien la
Navidad en Estados Unidos", porque Santa Claus arrasa en diciembre
en sus tiendas favoritas y una vez terminadas las "superventas
especiales de Navidad", en enero, los negocios comienzan los
"superremates, toda nuestra existencia con descuento".
"Nosotros gastamos en Navidad, pero más bien en algunos
regalillos y la cena familiar. De todos modos, guardamos porque
empieza la famosa cuesta de enero, cuando uno comienza el año casi
sin dinero porque se lo gastó en la Navidad", explicó González.
REGALOS Y UTILES
Como también es costumbre, el Día de Reyes llega acompañado de
regalos "necesarios", por lo cual el hijo de González encontrará
calcetines nuevos, lápices de colores y un pantalón, acompañados de
un juego de ajedrez y un juego de vídeo.
De regreso a su casa en Mexicali, esta familia se reunirá la
noche del lunes para comer la tradicional rosca de pan dulce, con
muñecos escondidos, ésta sí comprada en México.
Quien encuentre en su pedazo de pan dulce uno de los muñecos
desnudos escondidos en el pastel, tendrá que vestirlo y dar una
fiesta el 2 de febrero, Día de la Candelaria, que según la
costumbre, celebrarán con una cena de tamales.
Pero además de los regalos para el Día de Reyes, la familia
aprovechó el viaje a EEUU para realizar compras adicionales.
Marta González decidió comprar comestibles y algunos
medicamentos, Rodrigo obtuvo dos pares de zapatos nuevos y su suegra
Doña María, quien también participó en el viaje, encontró un suéter
y unos calcetines gruesos para el frío.
También aprovecharon para llenar el tanque de gasolina en EE.UU., y
de regreso a México, se aseguraron de la colaboración de una vecina
para que su hijo no estuviera en casa cuando llegaran con su auto
cargado de regalos.