Los tipos de "personalidad
financiera" cumplen un papel destacado en la capacidad y confianza
de mucha gente que busca garantizar su futuro económico a la hora de
la jubilación.
En una encuesta reciente sobre la confianza para la jubilación,
la organización "Employee Benefits Research Institute" (EBRI) indicó
que los estadounidenses se definen en cinco tipos de
"personalidades" de acuerdo a sus actitudes sobre las finanzas
personales y la jubilación.
Estas son los "planificadores" (el 23% de los
estadounidenses), los "ahorradores" (19%), los
"luchadores" (18%), los "impulsivos" (24%) y los
"denegados" (15%).
Los "planificadores" ahorran disciplinadamente, disfrutan
proyectando sus finanzas, toman riesgos en inversiones como acciones
en la bolsa y consideran que cualquiera puede tener una jubilación
confortable si se prepara.
Los "ahorradores" son cuidadosos con el dinero y pocas veces los
imprevistos hacen mella en sus economías, pero suelen tener aversión
a tomar riesgos, lo que trae consecuencias en cuanto a la capacidad
de acrecentar el dinero.
Los "luchadores", aunque muchos suelen considerarse ahorrativos,
frecuentemente sufren reveses, lo que los vuelve demasiado
cautelosos sobre sus cuentas.
Los "impulsivos", la personalidad más común de todas, creen que
es posible un retiro confortable y no temen a riesgos de inversión,
pero tienden a las compras impulsivas, no son ahorradores
disciplinados, y lidian con frecuencia con los reveses.
Por último, a los "denegados" no les gusta planificar sus
finanzas, pocas veces lo hacen incluso para necesidades inmediatas,
y no creen que una confortable jubilación estaría a su alcance.
¿QUIEN ESTA PREPARADO?
Al observar el estado de la preparación de cada uno de estos
grupos respecto a la jubilación, no sorprende que los trabajadores
"planificadores" sean los líderes, pues la mayoría de ellos tienen
cuentas para este fin.
Los "ahorradores" le siguen bastante cerca, y la escala disminuye
considerablemente entre los demás grupos, con "impulsivos" y
"denegados" en el extremo opuesto, en donde menos de la mitad de
ellos está haciendo algo para garantizar su jubilación.
Aunque los resultados que obtiene cada grupo respecto a su
preparación para la jubilación podrían parecer lógicos, lo
importante es que "conociendo tu tipo de personalidad puede ayudarte
a tomar control sobre tu futuro financiero", indica Dallas
Salisbury, presidente de EBRI.
Resulta relevante también, en sentido general, que en el año 2002
sólo el 32% de los trabajadores en EE.UU. ha calculado
cuánto podría necesitar para sufragar sus gastos en la época de
retiro, un paso imprescindible para trazar planes y metas realistas.
Se considera que una persona necesitará entre el 70% y 90% de sus ingresos antes de la jubilación para sufragar su
estándar de vida durante el retiro.
Algunos estudios muestran que EE.UU. tiene la más baja tasa de
ahorros nacional en el mundo industrializado y muchos
estadounidenses no están ahorrando adecuadamente para su jubilación,
expresó Don M. Blandin, presidente del American Savings Education
Council.
ESPERANZAS PARA LA JUBILACION
El Seguro Social, en el que muchos ponen sus esperanzas
financieras de jubilación, paga al promedio de los retirados sólo
cerca del 40% de lo que ganaban antes, por lo que no es
realista contar únicamente con este recurso, además de que se prevé
una crisis futura para los fondos de esta agencia.
"Con la creciente preocupación acerca de programas públicos como
el Seguro Social, hay más que nunca una necesidad para tomar
responsabilidad en la planificación y ahorros para su independencia
financiera personal a largo plazo", dijo Blandin.
Está demostrado que mientras más tarde se comienza a preparar la
jubilación más dificultades se enfrentan para alcanzar las metas de
ahorro.
Planificar para la jubilación es como comprar por adelantado una
cierta calidad de vida para la vejez. Lo más recomendable es hacerlo
con tiempo y darle un carácter triunfador a la "personalidad
financiera".