La publicación de una reciente lista
de los latinos más ricos del país por parte de la revista "Latino
Money", que difiere de otras listas, indica que no hay unanimidad
entre expertos para determinar quiénes son los millonarios hispanos.
"Latino Money" acaba de dar a conocer su lista de millonarios
latinos, encabezada por la familia de Roberto Goizueta, el ex CEO de
Coca Cola Company, de origen cubano y fallecido en 1997.
Latino Money estima la fortuna de esta familia, compuesta por su
viuda e hijos, en 1.000 millones de dólares.
En cambio, otra lista de millonarios latinos que circulaba en
medios económicos, preparada por "Hispanic Business", si bien
coincidía en declarar la sucesión de Goizueta como la familia
hispana más rica, determinaba su fortuna en 980 millones de dólares.
En las siguientes posiciones ambas listas no sólo divergen
notablemente en las cifras asignadas al patrimonio de los
millonarios, sino que tampoco se ponen de acuerdo en los nombres.
Por ejemplo, en la lista de "Latino Money" el número dos es
Alberto Vilar, de Nueva York (900 millones de dólares), que dirige
el fondo de inversiones Amerindo, uno de los portafolios de
tecnología más grandes del mundo.
Vilar figura cuarto en la lista de "Hispanic Business" y su
fortuna es calculada por la publicación en 750 millones de dólares.
En cambio, en el lugar número dos de la lista de "Hispanic
Business" figura Arturo Moreno, de Phoenix (905 millones de
dólares), director de una empresa de publicidad de carteles
exteriores que fue comprada por el gigante Viacom (CBS, Paramount,
MTV). Moreno no es mencionado en "Latino Money".
En el tercer lugar de la lista de "Latino Money" se ubica la
familia de Prudencio Unanue (750 millones de dólares), el fundador
de la empresa de alimentos Goya Food, la cual inició sus actividades
en 1936.
Para "Hispanic Business", la familia Unanue tiene 538 millones de
dólares y se ubica quinta en la lista, mientras que su tercer lugar
está ocupado por John Arrilaga, de Palo Alto, California (880
millones de dólares).
Arrilaga, que tampoco es mencionado en la lista de "Latino
Money", hizo su fortuna en bienes raíces. Su compañía, una de las
principales inmobiliarias de Sillicon Valley, es propietaria de 10
millones de pies cuadrados de terreno.
Recientes informes de entidades de bienes raíces indican que los
precios de las propiedades en la famosa área tecnológica han tenido
bajas de hasta un 50%, por lo cual la fortuna de Arrilaga
podría haber experimentado un descenso.
Tony Sánchez y su familia, de Laredo, Texas, son los millonarios
situados en la cuarta posición de la lista de "Latino Money", con
475 millones de dólares. Es propietario de la empresa petrolera
Sanchez-O'Brien Oil & Gas y de un banco.
"Hispanic Business" coloca a Sánchez como número siete en su
lista y estima su fortuna en 358 millones de dólares.
Meses atrás, Sánchez ganó la nominación de candidato a gobernador
para el estado por el Partido Demócrata pero fue derrotado por el
republicano Rick Perry, apoyado por George W. Bush.
El quinto millonario de la lista de "Latino Money" es el
radiodifusor Raúl Alarcón, presidente del Spanish Broadcasting
System, segunda empresa de radio en español en Estados Unidos.
Alarcón compró su primera emisora, WSKQ de Nueva York, en 1983
por tres millones de dólares.
"Latino Money" calcula su fortuna en 410 millones de dólares,
pero "Hispanic Business" lo coloca noveno en su lista y le atribuye
294 millones.
Las divergencias en los cálculos sobre patrimonio entre ambas
revistas, opinan expertos, no se limitan al empleo de distintas
fuentes y manejo de distintas hipótesis sobre cantidad de títulos
poseídos o ahorros, si estos últimos no son públicamente conocidos.
También tiene que ver con el fenómeno conocido como "variación
del valor de los activos", por el cual la fluctuación de los títulos
accionarios -en particular si ésta es muy brusca o se encuentra
distorsionada por mercado bajistas como el actual- impide tener una
valuación precisa.
De esta manera, fortunas basadas en titularidad de acciones o
fondos comunes de comercio pueden registrar oscilaciones de decenas
de millones de dólares, o aún superiores, si se miden con
diferencias de apenas unos días.