La movilización de los soldados no sólo deja entre los familiares
un estrés emocional, sino que implica la necesidad de revisar la
situación económica en que quedan los cónyuges e hijos, y muchas
veces también el imperativo de entrenar a la pareja para que sea
capaz de administrar las finanzas en su ausencia.
Antes de decir adiós, "sería inteligente que las familias echen
un vistazo a las áreas del presupuesto familiar que se verán
afectadas con la partida de uno de sus miembros", señala Nancy
Granovsky, especialista en economía familiar de la Universidad de
Texas A&M.
Granovsky, quien dirige el proyecto Operación READY (Recursos
para la Educación sobre el Despliegue de Movilización y Tú)
desarrollado por el Centro de Apoyo Comunitario y Familiar de la
Armada de EE.UU., aconseja que esto es especialmente importante cuando
la persona movilizada representa el principal ingreso.
"El primer paso debe ser asegurarse de que el cónyuge que quedará
en casa conoce a dónde dirigirse y a quién contactar en caso de que
ocurran problemas financieros" en su ausencia, dice por su parte
Granville Tyson, especialista asociado a la Operación READY.
En este sentido, los soldados deben dejar claros a sus familiares
los datos del oficial designado (Command Financial Specialist, CFS),
para tratar estos problemas.
EL LIBRO FINANCIERO
Los especialistas recomiendan que el estado de las finanzas debe
ser un libro abierto para el familiar que queda a cargo de
administrar la economía.
Se debe hacer una lista con todos los datos de pólizas de seguro
que se poseen y cuentas de bancos o portafolios financieros si se
tienen inversiones.
Igualmente, revisar el estado de las tarjetas de crédito, la
situación de la hipoteca y todos los montos que se deben a los
acreedores, evaluando la forma como serán pagados.
Si las finanzas se verán afectadas al punto de tener dificultades
para cumplir con pagos, el mejor paso es contactar a los acreedores,
explicarle la nueva situación y solicitar cambios en los montos que
deben pagarse mensualmente.
También es importante considerar la posibilidad de hacer un
testamento legalizado del soldado.
Muchas familias de movilizados verán una reducción significativa
de sus ingresos. Por ejemplo, el soldado dejará de percibir la
Subvención Básica de Subsistencia (BAS), destinada a cubrir gastos
de comida mientras éste está en casa, pues ahora recibirá los
alimentos directamente de la armada mientras está movilizado.
No obstante, bajo ciertas circunstancias el soldado que deja
dependientes puede solicitar una subvención especial para ellos.
En caso de que las familias se vean en problemas para pagar sus
facturas en ausencia del soldado, pueden pedir ayuda al CFS para que
éste negocie con los acreedores.
Granovsky aconseja a las familias tener a la mano el manual
"Soldier/Family Deployment Survival Handbook", que sirve de guía
básica para buscar respuestas a este tipo de situaciones.
Como consejo general, se recomienda que el soldado deje abierta
una cuenta bancaria conjunta con su cónyuge y otra a nombre de este
último, a las cuales les ingresará depósitos directos de su salario.
La cuenta conjunta se destinaría al pago de facturas y gastos
mensuales, y la segunda tiene el objetivo preventivo de evitar que
accidentalmente la pareja a cargo en la casa quede sin solvencia.
Como ambos están usando esta cuenta conjuntamente, es fácil, en
la lejanía, que ocurran errores como el rebote de cheques y el
desgaste de fondos, sin que ambas partes lo perciban a tiempo.
Para consultar sobre posibles beneficios disponibles para
soldados sirviendo en el exterior se puede contactar al Army and Air
Force Exchange Service Military Star Contingency Deployment Policy,
al teléfono 877-891-7827.