Los buhoneros y los artistas del hurto están encontrando un nicho en la Internet, luego que las estafas online tuvieron una porción más grande en las quejas de fraude de los consumidores el año pasado, según cifras estadounidenses divulgadas el miércoles.
El robo de identidad -- la práctica de vaciar las tarjetas de crédito y acumular cuentas a nombre de alguien más -- encabezó la lista recopilada por la Comisión Federal de Comercio (FTC), con 43 por ciento de las 380.000 quejas registradas por la dependencia y otras organizaciones de protección al consumidor.
Además, los estafadores, buscando participantes ingenuos, engañaron a un creciente número de víctimas a través de la Internet, principalmente a través de correos electrónicos y cibersitios, para lanzar sus esquemas fraudulentos, en lugar del teléfono o del correo regular.
De acuerdo con la FTC, 47% de las quejas que no fueron robo de identidad estuvo relacionada con la Internet, un incremento en comparación con el 31% en el 2000.
Los consumidores perdieron más de 343 millones de dólares en el 2002 ante los ladrones de identidad, los vendedores de subastas online y los proveedores de servicio de Internet fugaces, lo mismo que más métodos tradicionales como planes de protección de crédito y sorteos, indicó la FTC.
El fraude por medio de subastas en Internet fue la queja online más común, seguido por las ventas de catálogos online, el proveedor de servicios de Internet y las quejas de computadoras, los planes de protección de crédito y préstamos en los cuales se pide una cuota por adelantado, las ofertas extranjeras de dinero y los sorteos.
La FTC recogió su información de su propia base de datos de quejas Consumer Sentinel, lo mismo que de las quejas registradas por las dependencias que aplican la ley, la Administración del Seguro Social y los grupos de protección del consumidor como el Better Business Bureau.