Los
servicios de salud en los Estados Unidos están segregados de los servicios públicos
o gubernamentales y sólo en circunstancias muy específicas son financiados con
fuentes públicas, como el programa de Medicare (para mayores de
65 años) y el programa de Medicaid.
Algunas
instituciones proporcionan alivio al costo del servicio de salud bajo
condiciones específicas como el programa de subvenciones a menores (muy
poco conocido por cierto), llamado CHIP por sus siglas en inglés Children¿s
Health Insurance Program. Tampoco han faltado iniciativas del gobierno
federal para crear un plan nacional que incluya a todos, como fué el proyecto de
la Primera Dama Hillary Rodham Clinton durante el primer mandato del ahora ex presidente.
Así, la gran
mayoría de personas en Estados Unidos obtiene los servicios médicos a través
de programas de seguros ya sean patrocinados por las empresas para las que
trabajan (seguros
de grupo) o por medio de la compra de pólizas de seguros
individuales.
Hay
diferentes tipos de seguros de salud, pero los más comunes son: