MITO: Cuando se paga una deuda morosa, desaparece ese fallo de nuestro historial.
LA REALIDAD: Una vez que una cuenta se vuelve morosa, queda esa huella en tu historial crediticio. De forma parecida, cuando uno liquida un préstamo, queda en el historial tu récord de pagos, y aparece como un préstamo pagado.
MITO: Los prestamistas no pueden mirar tu historial sin tu permiso.
LA REALIDAD: Cualquier emisor puede pedir tu historial de los registros de crédito si tiene razón para hacerlo. (Por ejemplo, desea saber si calificas para una oferta de préstamo.)
MITO: No eres responsable de una compra hecha en una cuenta conjunta si tú no fuiste el que hizo la compra.
LA REALIDAD: En una cuenta conjunta, las dos partes son responsables. Si uno de ellos no paga, los dos son perjudicados.
MITO: La información en un reporte de crédito no puede ser cambiada. LA REALIDAD: Lo opuesto es el caso. Según la ley del "Fair Credit Reporting Act", se tiene que borrar los datos que no son 100% verídicos o que no pueden ser verificados en un espacio de 30 días.