George W. Bush pidió al Congreso de Estados Unidos que apruebe rápidamente su propuesta
de incluir 1.200 millones de dólares a la investigación y desarrollo
de este sistema, que afronta el obstáculo de cómo producir y
distribuir hidrógeno de forma barata.
"Tenemos que hacer que el hidrógeno sea más abundante y
producirlo de la forma más eficaz y económica", afirmó el presidente
en un acto celebrado en un museo de Washington.
Añadió que este método de propulsión, además de ser muy
ecológico, reducirá la dependencia de EE.UU. del petróleo importado.
Varios dirigentes del opositor Partido Demócrata acusaron a Bush
de crear una "cortina de humo" para desviar la atención de sus
planes de autorizar la perforación petrolífera en una zona protegida
de Alaska.
Los senadores John Kerry y Joseph Lieberman, dos de los
aspirantes demócratas a la Presidencia, recalcaron hoy que, si de
verdad se quiere reducir la dependencia del petróleo, el Gobierno
debería aumentar las exigencias de consumo de combustible de los
vehículos actuales.
Los vehículos movidos por baterias como combustible, de los que ya hay
algunos rodando en EE.UU. y Japón -producidos por Honda y Toyota-,
usan hidrógeno como combustible y no contaminan, ya que sólo emiten
vapor de agua.
Sin embargo, el sistema de propulsión es enormemente caro, no
está listo para su producción en masa, y además falta por crear un
método de fabricación y distribución barato de hidrógeno, de forma
que sea tan accesible como la gasolina.
Los principales fabricantes de automóviles están creando grupos
conjuntos de investigación y estudio de estándares comunes para el
desarrollo de este método de propulsión, del que no se prevé que
esté listo para la producción en serie antes de la próxima década.