A eso se suma, dice EIU, el hecho de que los inversores han vuelto a prestar atención a los gigantescos déficit comercial y por cuenta corriente de EEUU, que presionan el dólar a la baja.
En general, de todos modos, el peor enemigo del billete verde es el menor crecimiento económico estadounidense.
La "Securities Industry and Financial Markets Association", una organización que agrupa a 650 firmas financieras dentro y fuera de EEUU prevé que EEUU crezca un 2,5 por ciento en el 2007, frente al 3,3 por ciento previsto para este año.
Esa debilidad llevará a la Reserva Federal (Fed) a rebajar los tipos de interés en un cuarto punto, desde el 5,25 por ciento actual, para finales del 2007, según la asociación.
Esas menores tasas restan también atractivo al dólar, ya que muchos extranjeros han invertido su capital en EEUU porque los tipos de interés eran más altos que en otras regiones como Europa.
A la debilidad económica dentro de casa se suman otros vientos poco favorables.