Washington DC, 12/feb/03- Interrogado al respecto después de su comparecencia semestral ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el titular del banco central, Alan Greenspan, respondió que analizará la propuesta del representante demócrata de Texas, Rubén Hinojosa, de que los mexicanos que residen ilegalmente en este país tengan acceso a los servicios bancarios.
Hinojosa expuso a Greenspan la necesidad de romper con los esquemas que suponen la existencia de un número de seguridad social -que se obtiene cuando se reside legalmente en Estados Unidos- para poder abrir una cuenta bancaria.
La población mexicana en este país es muy numerosa y la mayor parte de ella precisa de servicios financieros, sobre todo para enviar dinero a México, lo que la obliga a recurrir a compañías no financieras que se dedican a la transferencia de fondos a un alto precio, agregó el representante.
Las remesas de los mexicanos residentes en Estados Unidos a sus familiares en México ascendieron a 8.895 millones de dólares en 2001, cifra equivalente al 69% del total de las exportaciones petroleras del país, y se espera que el 2002 haya superado esta cantidad, pues hasta el tercer trimestre se acumularon 7.305 millones de dólares.
Greenspan solicitó a Hinojosa su propuesta para estudiarla. En su iniciativa el representante propone que el sistema financiero y bancario estadounidense en su totalidad reconozca como identificación oficial la cédula consular que todo mexicano puede obtener del gobierno de México a través de las 45 representaciones consulares de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SER) en este país.
Actualmente, después de una campaña iniciada en el 2001 por el gobierno de México, la cédula consular es reconocida por 74 instituciones bancarias y 800 instituciones policíacas de Estados Unidos. La propuesta de Hinojosa que estudiará Greenspan plantea que esta aceptación del documento se amplíe a todo el sistema financiero.
Según un estimado del gobierno federal estadounidense elaborado hace tres años, la cifra de mexicanos nacidos en México residentes en Estados Unidos (legales o ilegales) rebasaba los 12 millones en el año 2000. Y aunque no hay cifras oficiales, los cálculos de diversas instituciones de ambos países ubican la cifra de indocumentados alrededor de los 5 millones.