¡Logra una piel dorada sin sol!
Atrás quedaron los días en que aplicarte un autobronceador suponía arriesgarte a lucir una brillante piel naranja veteada, cual cebra en technicolor. Los avances en investigación cosmética te brindan hoy productos con los que conseguir en rostro y cuerpo un bronceado sin sol de forma segura y natural. Aquí te damos las claves para que les saques el máximo partido.
¡Decálogo para un buen verano!
Tips: cuidados de la piel en verano
Para lucir una piel morena, ya no necesitas dejarte la salud y la piel en la playa. El mercado propone cada año novedades, autobronceadores de última generación que tienen muy poco que ver con aquellas cremas malolientes de hace una década que dejaban el cutis de un radiante color mandarina.
También son muchos los centros estéticos a los que puedes acudir para lograr un bronceado profesional mediante la pulverización uniforme del producto en todo tu cuerpo. Pero si decides hacerlo en casa, hay algunos trucos para que te apliques el autobronceador como una verdadera experta.
Es fundamental que tu piel esté en buen estado y libre de impurezas para que el producto le dé un tono uniforme. Para ello es recomendable que una semana antes de usar el autobronceador comiences, a diario, a exfoliar tu cuerpo en seco.
- Piel a punto
¿Cómo? Muy sencillo: en la ducha, pero sin mojarte, emplea un guante de crin o un cepillo de lufa y "cepilla" todo tu cuerpo, siempre con movimientos ascendentes hacia el corazón. De esta forma eliminarás las células muertas y además, activarás tu circulación.
Tras seguir esta rutina durante una semana, llega el momento de exfoliar a fondo la piel con un producto específico para el cuerpo. De nuevo en la ducha, pero ahora con la piel mojada, aplícate el exfoliante con movimientos circulares e insiste en las zonas especialmente secas, como las rodillas, los codos y los talones. Después, aclara el cuerpo, sécalo y aplicate crema hidratante con generosidad.
Si sigues estos pasos, tu piel quedará lisa, uniforme y preparada para recibir el autobronceador con garantías de que no lucirás "a parches".
Recuerda que este proceso es sólo para el cuerpo. En el caso de la cara, lo mejor es que uses, siempre en mojado, un exfoliante para el cutis en días alternos a lo largo de una semana, si bien para broncear el rostro son preferibles los maquillajes solares, con los que se controlan mejor el resultado y el tono adecuado a tu piel.
Con la piel ya preparada, llega el momento de elegir el producto que te hará lucir como recién llegada del Caribe.
Es fácil sentirse abrumada con la gran cantidad de productos que inundan el mercado: geles, esprays, cremas, mousses e incluso toallitas, pero seguro que encuentras uno que se adapte a tus necesidades.
- Para todos lo bolsillos
Lo mejor es que los hay para todos los bolsillos, huelen mejor que antaño, manchan menos o nada la ropa y sus texturas son más fáciles de extender. Algunos, incluso, están coloreados para que su aplicación sea del todo precisa, otros tienen propiedades estilizantes y antiedad.
Reportajes EFE

(EFE)












