Busco esposa... parecida a mamá
"Nuestros resultados apoyan la hipótesis de la impronta sexual -afirma Tamas Berezckei, quien dirigió el estudio- "que sostiene que los niños forman un patrón mental de su progenitor del sexo opuesto y buscan a una pareja que se parezca a esta percepción".
- No es familiaridad
Los hombres tienden a concentrarse en la quijada y los labios.
Se podría pensar que es la familiaridad la que nos hace sentirnos atraídos a un hombre o mujer parecidos a nuestro padre o madre.
Pero los científicos niegan que éste sea un factor porque si fuera así el ser humano más bien buscaría en su pareja un patrón de estructura facial similar al de su progenitor del mismo sexo.
La impronta sexual ya ha sido demostrada en estudios llevados a cabo con animales.
En éstos se ha demostrado que la exposición al macho o hembra adulto predispone al animal joven a aparearse con un ejemplar que se parezca a sus padres.
Los expertos creen que ésta podría ser la forma como la evolución mantiene la adaptación al medio ambiente local.
Si nos apareamos con alguien demasiado distinto a nosotros o a nuestros padres, agregan, podríamos poner en riego esa forma de adaptación.

(Jupiter Images)











