El reciclaje está de moda en las pasarelas
"Es más barato" que la tela nueva, pero la idea es sobre todo "darle una nueva vida", dice, explicando que no soportaba "ver todo ese desperdicio de tela". "Es algo ideológico", agrega.
También presente en el salón, la marca finlandesa Globe Hope es una firme militante del reciclaje. Globe Hope recupera toallas y ropa de los ejércitos finlandés y sueco, de hospitales o de empresas de construcción.
La firma transforma una antigua bolsa de dormir militar en una parka, la tela de un paracaídas en un vestido de verano, las toallas en chaqueta, los monos obreros en faldas.
El objetivo es "hacer algo útil haciendo moda al mismo tiempo. Cada pieza es única", explica Saija Heinonen, representante de la firma en Francia.
"Las prendas y las telas de origen son usadas en algunos casos y en otros son nuevas, pero de todos modos habrían sido tiradas", recalca.
La holandesa Frida Badoux encuentra en la recuperación un modo de dar rienda suelta a su sentido del humor y a sus ganas de "destruir la autoridad". Badoux transforma las gorras de los uniformes de soldados y policías en bolsos, que a veces llevan marcado todavía en el interior el nombre de su antiguo propietario.
Las joyas no escapan a la moda del reciclado. La marca Cruselita, que exponía en el salón parisino del sector, Eclat de Mode, propone por vez primera una "gama reciclaje" (collares, pulseras y pendientes hechos con embalajes metálicos), realizados por artesanos de Madagascar según las normas del comercio justo.
Según Allen, el reciclaje tiene ante sí un brillante porvenir. "Estoy seguro de que los diseñadores van a reciclar la moda de las firmas poco caras, como H&M o Pimkie. Sería lógico, puesto que hay un montón de materia prima", afirma.
AFP

(AP)








