¡Buenas negociadoras!
-- Elabora un guión con tus opiniones y puntos de vista, y reúne toda la documentación que pueda ser relevante para respaldar tus argumentos y peticiones.
-- Procura actuar con seguridad y confianza, mantener una actitud positiva y un trato amable, desde el comienzo de la negociación. Ocurra lo que ocurra, siempre es importante mantener la calma, porque “el que rompe la baraja, pierde la partida”.
-- Intenta informarte sobre las necesidades, intereses, objetivos y prioridades y margen de maniobra de la otra parte.
-- Habla poco y escucha mucho. De esa manera tendrás más posibilidades de saber como piensa, qué quiere y cómo valora las cosas tu interlocutor. Intenta comprender su postura y pídele todas las aclaraciones necesarias, cuando no entiendas algo.
-- Si tienes alguna duda sobre cualquier aspecto de la negociación y deseas consultarlo, pide un aplazamiento y tómate el tiempo necesario. La precipitación y la urgencia son los grandes enemigos de un buen acuerdo.
-- A medida que se avanza en el convenio, cada una de las partes debe analizar las propuestas que marcaron el punto de partida e ir planteando acercamientos. Ante la posibilidad de que tu idea inicial sea rechazada, debes tener en mente una propuesta alternativa, para seguir progresando.
-- Antes de aceptar cualquier acuerdo, debes tener el convencimiento de que la decisión tomada es la más favorable para ti y te hace sentir a gusto. Evita firmar algo que no te convenza.
Terra EFE

(Getty Images)











