Cabello perfecto esta temporada
Así pues no queda más remedio que usar el secador. Antes, te recomendamos que extiendas una pequeña cantidad de sérum para terminar de alisar la fibra capilar y protegerla del calor excesivo: tu pelo lo agradecerá. Si tu aparato tiene un regulador de temperatura, selecciona una intermedia.
Procura secarlo despacio y con suavidad, ya que los tirones bruscos no son más efectivos y sólo lograrás romper el pelo, que es mucho más delicado cuando está húmedo. Además, invierte en un buen cepillo de fibras naturales que no dañe tu cabellera, y mantenlo limpio con un jabón neutro.
El toque final lo pondrá un poco más de serum bien distribuido por el cabello e insistiendo en las puntas o, si lo prefieres, existen productos en spray específicamente dirigidos a dejar en tu melena un brillo de espejo, los denominados "vernis".
- Vitaminas y otros trucos
Esta es la rutina básica para comenzar a sanear tu cabello, si bien hay muchas otras cosas que puedes hacer para recuperar su vitalidad. Anímate a cortarlo un poco, no hace falta que te sometas a un corte drástico, pero sí que lo aligeres y te deshagas de las puntas abiertas, que son la zona más estropeada.
Y tan importante es cuidarlo desde el exterior como desde el interior: una dieta equilibrada y la ingesta de agua en cantidad suficiente -los sempiternos dos litros- se reflejarán en la salud e hidratación de tu melena, a la que también puedes ayudar tomando vitaminas específicas para pelo y uñas, que encontrarás en la farmacia.
Los nutrientes cuya carencia repercute en la apariencia capilar -además de en tu salud- son las proteinas, el zinc, la vitamina B6, el hierro, el yodo, el calcio y el azufre.
Los expertos recomiendan también los aceites de almendras y de gérmen de trigo como unos estupendos revitalizadores del cabello. Pruébalo en casa, los resultados son sorprendentes... y sedosos.
Por último, junto con estas reglas básicas, existen tratamientos "de salón" efectuados por profesionales para recuperar el cabello. Desde la aplicación de ampollas concentradas a la llamada cauterización capilar, que sella la fibra del pelo mediante calor aplicado con unas planchas especiales de forma que quede "reconstruido", no sólo en apariencia, sino desde el interior.
Reportajes Efe











