La depresión también afecta a los niños
La depresión es una enfermedad que afecta también a niños y jóvenes, y provoca suicidios a edades muy tempranas, señaló el jefe de la clínica de neuropsiquiatría del Hospital General de Viena, Max Friedrich, en un simposio celebrado en la capital austriaca.
Hasta un 2,5 por ciento de los niños y un 8,3 por ciento de los jóvenes sufren, a menudo sin que se diagnostiquen, depresiones, que afectan incluso a niños entre uno y tres años y llevan al suicidio de menores que tan sólo tienen diez años, advirtió el experto.
Hoy en día, este mal se diagnostica bien en los adultos, y se les aplica un tratamiento, pero se sabe poco sobre la depresión infantil, campo al que incluso los especialistas han prestado poca atención.
Falta de ánimo
En los niños, esta enfermedad, que se manifiesta en un talante
negativo así como falta de ánimo, interés y alegría prolongados,
cansancio, trastornos del sueño y "tristeza" constante, afecta a
entre un 0,4 y un 2,5 por ciento de la población y en los jóvenes
alcanza un 8,3 por ciento.
Durante la edad juvenil, y en particular en la pubertad, los porcentajes crecen hasta alcanzar el mismo índice que en los mayores, y en esta fase enferman entre el 15 y el 20 por ciento de los jóvenes, por lo que muchos especialistas creen que la mayoría de las depresiones comienzan ya a esta edad.
Los síntomas varían mucho
Según la edad y el asunto se complica
por el hecho de que en los niños determinados temores y trastornos
son normales y forman parte del desarrollo, como el miedo a las
personas desconocidas a los ocho meses, miedo a la separación de la
madre a los dieciocho meses y el temor a la oscuridad hacia los
cuatro años.
Por otra parte, también hay depresiones en los niños que tienen causas orgánicas o externas, como los tumores cerebrales, el duelo en la familia, las separaciones, acoso en el colegio o abuso sexual, casos en los que se trata de identificar los motivos y poner remedios.
El suicidio
A la edad escolar un niño puede desarrollar ya la idea de
suicidarse y los afectados están en condiciones de hablar de su
tristeza.
La enfermedad se detecta en que los niños temen no recibir la atención de sus padres y en que sacan malas notas en el colegio, pese a ser inteligentes.
Un estudio realizado por el psiquiatra infantil vienés Siegfried Kasper sobre 122 suicidios de niños, ocurridos durante un período de diez años, dio por resultado que los escolares se quitan la vida con más frecuencia en febrero y en junio, cuando reciben notas, lo que indica una relación con el estrés en el colegio.
Los expertos advirtieron de la importancia de la asistencia psicosocial o la psicoterapia en una fase inicial de la dolencia, y de disponer de antidepresivos que actúan en los niños con pocos efectos adversos.
Terra/Efe

(Terra)



