Mantén la línea todo el año
En contra de lo que pueda pesarse, consumir mucho azúcar nos hace sentir más cansados, nerviosos y estresados, además de provocar picos de hambre que sólo se sacian tomando más azúcar.
Importante: Eliminar de tu alimentación la bollería industrial y los alimentos procesados (zumos envasados, fast food, embutidos…) y sustituir el azúcar blanco por azúcar integral, miel o panela. Nuestra recomendación es que mires las etiquetas de los productos antes de comprarlos, ya que a casi todos les añaden azúcar (leches, yogures, panes, cereales, precocinados…).
Igual que con el azúcar, la industria alimentaria abusa de las grasas saturadas en la elaboración de alimentos. Algunas grasas vegetales, como el aceite de palma, también resultan nocivas para nuestra salud. Galletas, mantequillas, lácteos, pan, embutidos, bollos… muchos productos “presuntamente” bajos en calorías contienen grandes cantidades de grasas que se acumulan en tu cuerpo y en tus arterias. Además, debes controlar el consumo de carne, dando preferencia a las aves o el conejo.
Importante: Procura consumir sólo grasas saludables: aceite de oliva virgen, frutos secos, aguacate, aceite de girasol, pescado azul...
Si quieres asegurarte de comer alimentos sanos, nutritivos y bajos en grasas, introduce en tu alimentación alimentos biológicos. Sólo así te asegurarás de que están libres de pesticidas, azúcares y grasas perjudiciales para la salud y tu línea. Añade también alimentos integrales, más nutritivos y saciantes, pero modera su consumo.
Importante: Asegurarte de que estás comprando alimentos realmente biológicos y no confundirlos con los light o dietéticos, pensados para adelgazar o para personas con problemas de salud, como los diabéticos.
Al menos dos veces en semana. Junto con las verduras y la fruta fresca, son alimentos de los que el organismo no puede prescindir. Contienen aminoácidos fundamentales para el funcionamiento de nuestros órganos, proteínas esenciales y la fibra que necesita nuestro sistema digestivo para funcionar bien.
Importante: Cocinarlas sin grasa, por ejemplo, en forma de ensalada. Si te producen gases, elije las lentejas o los garbanzos, más digestivos.
En otoño y primavera es conveniente depurar el organismo para prepararlo para los rigores del fío o el calor. Pero también es importante depurar y desintoxicar el organismo cuando sientas que has comido demasiado, que has abusado de las grasas, que has hecho trabajar demasiado a tu hígado o cuando te sientas pesada, cansada y con la piel apagada. Cenar un caldo, pasar un día a fruta (uvas, fresas, piña) de vez en cuando es suficiente para limpiarte por dentro.
Importante: Si decides hacer una depuración de varios días, como la del sirope de savia, ponte en manos de un endocrino o nutricionista.
Sin ser estricta, evitar mezclar en una misma comida hidratos de carbono y proteínas, te ayudará a mantener la línea y a tener mejores digestiones. Si escoges comer un plato de pasta al medio día, acompáñalo de una ensalada y no de un filete; mejor deja las proteínas para la noche. Las verduras son los mejores acompañamientos de cualquier comida, ya que también aportan glúcidos.
Importante: Compensar en la siguiente comida los nutrientes que no has ingerido, por ejemplo, si tomas paella al medio día, come carne o pescado por la noche.
Debe convertirse en uno de tus hábitos de vida. Es el complemento ideal de cualquier plan dietético, ya que te ayudará a perder y mantener el peso y te evitará tener que hacer dietas restrictivas o renunciar a ciertos alimentos. Hacer ejercicio también mantendrá a raya tus niveles de colesterol, tu azúcar en sangre, tu estrés y hasta tu ansiedad por la comida.
tImportante: Alimentarte en función de tu actividad física: desayuna bien y toma hidratos de carbono el día que vayas a ir al gym, mejor tres o cuatro horas antes. Bebe agua antes, durante y después de la práctica y no te olvides de tomar potasio (plátanos) para evitar tirones.
Terra España
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