¿Sexo estable o sexo ocasional?
Las relaciones sexuales estables tienen mayor riesgo de terminar siendo aburridas, mientras que las ocasionales son inicialmente más emocionantes. Pero estas últimas también pueden terminar por cansar por el inconveniente que tiene tener que salir de casa para buscarlas y encontrarlas, si se encuentran.
La cuestión es, pues, saber lo que una desea en cada momento y elegir en función de lo que la opción escogida puede ofrecer. El error es confundir las cosas y creer que se tiene una relación estable cuando lo que se está practicando es sexo ocasional. El amor y las emociones están más relacionados con las relaciones sexuales estables que con el sexo fortuito, salvo que se trate de esas relaciones a distancia que sólo permiten contactos físicos esporádicos. Aunque el teléfono e Internet están resolviendo esas dificultades.
- ¿Qué se busca en cada tipo de relación?
Existe otra diferencia entre las personas, sean hombres o mujeres, que mantienen relaciones sexuales estables u ocasionales. En el cómputo general de contactos sexuales, se ha comprobado que los jóvenes que tienen una pareja estable, mantienen un mayor número de encuentros sexuales que quienes sólo se dedican al sexo ocasional. Este último puede resultar muy intenso y emocionante, pero los contactos escasean más. Es lógico, hay que dedicar más tiempo a la búsqueda de alguien con quien compartir lecho; cosa que ya tienen ganado quien mantiene relaciones sexuales estables.
Las relaciones sexuales estables son más saludables. Es decir, tienen una repercusión positiva en la salud de quien la practica. Mientras que el sexo ocasional se relaciona más con problemas de salud. La razón es bien sencilla: el tipo de vida que el sexo ocasional exige mantener a quien lo practica es menos saludable porque exige salidas, frecuentemente nocturnas, un mayor consumo de sustancias, legales e ilegales, practicas alimenticias más erráticas y desequilibradas, por no hablar de las enfermedades de transmisión sexual.
Existen, pues, numerosos elementos a tener en cuenta a la hora de tomar una decisión. Lo cierto es que un tipo de sexo u otro satisfacen necesidades psicológicas personales diferentes, además de las sexuales. Y todo eso hay que calibrarlo para elegir. Habrá momentos que se prefiera un tipo de sexo al otro; habrá situaciones vitales que le aconsejen a una seleccionar una forma de vivir su sexualidad u otra. La responsabilidad siempre es nuestra.
Terra España

(Jupiter)











