¿Quieres descubrir si te mienten…?
Si quieres saber qué terreno estás pisando y que no te engañen con facilidad, hay una serie de pistas para detectar si la persona que tienes en frente te dice la verdad o te la está escamoteando.
;ulLAS SEÑALES DEL ENGAÑO. Las pistas no son infalibles, pero cuando se acumulan son una clara señal de que alguien nos está “contando una película”, en lugar de decirnos lo que ocurre o piensa en realidad. Es probable que una persona este mintiendo cuando… . … nos da una determinada información o dato sin razón aparente o ninguna necesidad. En esos casos conviene preguntarle por qué lo hace, ya que esa “cortina de humo” suele ser un indicio de que quiere ocultar otra cosa que no desea revelar. Cuando alguien se excusa o justifica sin que se lo hayan pedido, suele ser otro indicio inequívoco de que no está diciendo la verdad. … lanza las opiniones respecto de una tercera persona o de una situación, con una mezcla de humor e ironía, o con una sonrisa, que resultan excesivas. Las bromas sanas resultan agradables para todos los que las escuchan y hacen sonreír a todos por igual de manera natural. Cuando se realiza algún comentario con “demasiado humor” o una hilaridad forzada, suele esconder alguna opinión negativa, “envenenada” o despectiva. El sarcasmo es un signo frecuente de hostilidad mal disimulada. … da unas respuestas excesivamente largas o vagas. Los mentirosos suelen recurrir a este tipo de contestaciones para ocultar o deformar la verdad. También acostumbran a dar rodeos, o bien contestar con otra pregunta, para evitar entrar de lleno en un asunto o esquivar un tema. Para comprobar si se trata de una maniobra de distracción, conviene apartarse del tema peliagudo y volver a abordarlo cuando el interlocutor esté relajado o haya cambiado de actitud. Si nuevamente comienza a dar respuestas “nebulosas”, hay razones para sospechar que miente o intenta ocultar la verdad. … recurre a una serie de “frases hechas” para comenzar sus afirmaciones. “Te voy a ser sincera”. “La verdad es que…”. “Lo cierto es que…”. “No vas a creerme pero…”. “Lo que me ha sucedido es increíble”. Detrás de estos comentarios, que suelen referirse a la veracidad de lo que se va a decir, en realidad viene lo contrario: una o varias mentiras. La persona que las dice sabe que está cometiendo un embuste, e inconscientemente trata de compensarlo asegurando que dice la verdad.Reportajes EFE



