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"Cuando llegué aquí, quería una casa con un jardín japonés. Mi sueño se realizó, y ahora quiero vivir de otra manera", dijo, precisando que va a mudarse a un departamento de 250 m2 con vistas de París, algo que le "faltaba" en su casa actual. "Es lo contrario", agregó.
La mansión que Kenzo deja, de tres pisos y veinte habitaciones, tiene una piscina interior, dos terrazas y dos jardines japoneses, uno de ellos con una cascada.
Las distintas habitaciones están adornadas con cientos de objetos de arte.
"No soy un coleccionista", afirma empero el diseñador, que vendió hace una década su marca al consorcio de lujo LVMH. "Pero viviendo aquí, fui coleccionando poco a poco porcelana japonesa, objetos de China, de Tailandia, de África".
"Esta colección no puede compararse a la de Saint-Laurent-Bergé, que era sobre todo europea y clásica", declaró el martillero Claude Aguttes. "Kenzo compró piezas en el mundo entero, y algunas de ellas son dignas de un museo", agregó.
Las estimaciones de los distintos objetos van de algunos cientos de euros a cientos de miles.
Entre ellos, cabe señalar un caballo de madera de la época Han, de 2.000 años de antigüedad, estimado entre 80.000 y 100.000 euros, una estatuilla tailandesa de oro macico de 600 gramos que data de los siglos VII a IX (60.000-100.000 euros), estatuillas de damas de la época Tang (15.000-20.000) y esculturas jmeres, así como muñecas kachinas de América, algunas de las cuales pertenecieron al escritor André Breton.
La subasta incluirá también una colección de kimonos, un prototipo de biombo realizado por Kenzo para Baccarat. Cerámicas japonesas contemporáneas y adornos procedentes de Oceanía figuran asimismo en la colección.
La colección será expuesta al público en la sala de ventas del 13 al 15 de junio. Previamente, algunas visitas serán organizadas en la casa de Kenzo a mediados de mayo.
AFP