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Abandonos escolares
El Grupo de Trabajo para los Trastornos de Inicio en la Infancia, la Niñez y la Adolescencia en su informe aportado para la elaboración del “Manual recopilatorio diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” fija las estimaciones de la prevalencia de los trastornos del aprendizaje entre el 2 y el 10 por ciento, “dependiendo de la evaluación”, y añade que en Estados Unidos se considera que aproximadamente un 5 por ciento de los alumnos de las escuelas públicas presenta este problema.
También recuerda en su informe que la tasa de abandonos escolares de niños o adolescentes con trastornos de aprendizaje se sitúa, a nivel global, en torno al 40 por ciento.
El director del grupo de trabajo citado, David Shaffer, de la universidad de Columbia (Nueva York), precisa que “los trastornos del aprendizaje deben diferenciarse de posibles variaciones normales del rendimiento académico”, así como de dificultades escolares debidas a “falta de oportunidades, enseñanza deficiente o factores culturales”.
Estos problemas, añade, suelen ir asociados a “desmoralización, baja autoestima y déficit en habilidades sociales”.
Niños de otras culturas
Magda Campbell, del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York y codirectora del grupo de trabajo, advierte de que, si bien “una escolarización adecuada puede dar lugar a resultados deficientes en las pruebas de rendimiento normalizadas”, se ha comprobado que “los niños procedentes de etnias o culturas distintas de la cultura escolar predominante, junto con los niños que han asistido a escuelas pedagógicamente inadecuadas, pueden puntuar insuficientemente en las pruebas de rendimiento”.
“Los niños de estos orígenes –añade la especialista- también corren más riesgo de absentismo escolar debido a una mayor frecuencia de enfermedades, o al hecho de vivir en ambientes pobres o desestructurados”.
A pesar de todo, un error de diagnóstico inicial puede ser muy perjudicial para el niño afectado por este problema. Por ejemplo, una visión o una audición alteradas pueden afectar a la capacidad de aprendizaje, por lo que es preciso someter al muchacho a pruebas audiométricas o de agudeza visual, cuando se sospeche que existe una causa física.
Reportajes EFE