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En sus anuncios, las oficinas de búsqueda de novios insisten en que hacen su negocio con "seriedad, sinceridad y sobre todo secretismo".
Y es que en la sociedad egipcia, mayoritariamente religiosa y conservadora, ligar o salir con una chica durante mucho tiempo sin que haya ningún tipo de compromiso oficial entre los dos se ve con malos ojos.
"Por eso, las familias de la pareja deben enterarse desde el principio que sus hijos están teniendo citas. Siempre meto a los padres en la relación", señaló a Efe Nadia, directora de la oficina matrimonial "La luz de la fe", que no quiso mencionar su apellido.
Nadia, que inauguró su agencia hace tres meses, asegura que su servicio cumple las condiciones de la ley islámica de la Sharia, y por eso no permite los matrimonios "orfi".
Este tipo de casamiento consiste en la unión de dos personas sin documento alguno y con la presencia de dos testigos, y en muchas ocasiones encubre casos de prostitución.
Muchos clientes de Nadia son padres y madres que buscan novios para sus hijos, en su mayoría entre 19 y 32 años.
"No me importa que la gente diga que soy casamentera, un trabajo frecuente en los tiempos antiguos. No voy a las casas de nadie para casarle. Son los clientes los que me buscan a mí en la oficina", destacó Nadia.
Si ésta no ofrece su servicio en casas, otras como "La compañía moderna" sí hacen una entrega a domicilio de las casamenteras, y lo destacan en sus anuncios como un servicio especial.
Los mediadores que combinan parejas también existen entre la minoría cristiana, que tiene menos candidatos para casarse, pero esta vez son voluntarios que están dentro de las iglesias.
Debido al descenso de los matrimonios por la difícil situación económica y las tradiciones que implican que el novio debe tener una casa, algunas iglesias han empezado a montar oficinas especializadas en coordinar citas entre el hombre y la mujer para animar a los cristianos a que se casen.
Los candidatos llenan un formulario sobre sus datos personales, lo entregan a la iglesia y esperan hasta que un voluntario, que puede ser la mujer de un cura, le llame para proponerle novias que pueden ser adecuadas.
En este caso, el primer encuentro de la pareja ocurre en el seno de la iglesia, y los sacerdotes pueden intervenir para resolver cualquier tipo de problemas que surja entre los novios.
"Creo que la iglesia debe de hacer algún tipo de examen de carácter al candidato antes de concederle una cita", dijo a Efe Rania Tawfik, una joven copta.
Rania, que tuvo muchas citas con novios inadecuados a través de la iglesia, opinó que puede ser muy complicado que la iglesia conozca el carácter del candidato.
"Pero si ocurre, minimizará las diferencias entre las nuevas parejas", agregó.
EFE