BUSCA
Cuando se eligió a la persona incorrecta debido a que no comparten valores, gustos, aficiones, y expectativas de vida, es consecuencia de que no se hayan conocido lo suficiente.
Bodas fuera de serie
Fiestas temáticas para bodas

Ninguna persona cuando arranca una vida en común a través del matrimonio lo hace con la idea de que en algún momento llegará la duda de pensar si la pareja es la persona indicada para pasar el resto de la existencia. Sin embargo, es algo que llega a ocurrir en los momentos menos esperados.
Vivir esto, no significa que el amor haya terminado, en ocasiones es necesario detenerse en el camino para reconocer si esta percepción responde a un periodo de incomprensión o se presentan situaciones, en las que hay que trabajar de raíz. Como explica María Magdalena Egozcue Romero, autora del libro Primeros auxilios psicológicos, Editorial Paidós: “Cuando tomó usted la decisión de compartir su vida con otra persona, pensó seriamente que había tomado una decisión sensata, acertada e inteligente; pero cuando esa persona se convierte en un ‘doloroso error’, entonces usted se pregunta por qué o en qué se equivocó”.
La autora del libro explica algunas razones que pueden motivar a llegar este de tipo de conclusiones. La primera responde a que se ha elegido al individuo adecuado, pero que la forma de amar no fue la apropiada, debido a que no hubo una buena comunicación, no se generó un ambiente de intimidad sólido o porque se dio por hecha la relación y se descuidó.
Otra causa es cuando efectivamente se eligió a la persona incorrecta debido a que no comparten valores, gustos, aficiones, y expectativas de vida, lo que es consecuencia de que no se hayan conocido lo suficiente.
Aunque toda relación tiene una parte romántica que dicta que el amor es capaz de salvar cualquier vicisitud la realidad es que además, de este ingrediente, se construye de otros elementos como la compatibilidad de caracteres, gustos y objetivos. Cuando esto no ocurre, es difícil no llegar a un punto de desencuentro.
En este sentido, cuando descubrimos que no hay puntos en común y que los proyectos de vida van por caminos distintos, resulta cuesta arriba reconciliar una relación donde no hay ofensa ni tampoco culpable o inocente, tan solo diferencias. Incluso en este caso, siempre surge una solución, juntos pueden apostarle a la comunicación y a la firme intención de llegar acuerdos que alivien el dolor del momento y que les ayude a encontrar una respuesta definitiva.
Terra México