Pies de lujo
Lucir y presumir de ellos durante todo el año es cuestión de constancia y de dedicarles los cuidados necesarios de un modo regular y constante. No existen fórmulas mágicas, pero sí consejos prácticos.
Muchos de los problemas de los pies, como los juanetes, los dedos en martillo, las durezas y los callos, están causados por usar un número pequeño de zapato, hormas estrechas y puntiagudas y tacones altos, manifiestan especialistas en Reumatología, que aseguran que la población tiene un alto grado de desconocimiento del cuidado del pie.
Siete de cada diez personas padecen algún tipo de trastorno en los pies, y los más comunes, como los pies planos, se pueden corregir y se deben tratar a tiempo para evitar problemas más importantes en las articulaciones o los huesos.
El tamaño del pie varía de las nueve de la mañana a las nueve de la noche, de forma que al finalizar el día el pie tiene entre un diez y un quince por ciento más de volumen porque está más hinchado.
Compra tus zapatos por la tarde
Los especialitas recomiendan que los ciudadanos no compren sus zapatos a primera hora de la mañana porque los pies no son los mismos después de comer o de cenar.
Los problemas de antepié que sufren en mayor medida las mujeres también están ocasionados por el tacón, que provoca que gran parte del peso del cuerpo repose únicamente sobre la punta del pie, por lo que recomienda utilizar como máximo tacones de unos cuatro centímetros de alto.
¡Uy, ese juanete!
En los juanetes existe también un factor genético, ligado al sexo femenino, y en su aparición el zapato actúa como desencadenante, afirman los especialistas, quienes señalan que se han observado estas deformaciones entre las mujeres de tribus africanas, que van con los pies desnudos, así como entre adolescentes que sólo han utilizado calzado deportivo.
Terra/Agencias

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