BUSCA

Las tareas y las noches sin dormir también podréis compartirlas, así se hará más llevadero. Organizaros bien en las comidas y en las compras para que no os falte de nada y no tengáis que dedicar tiempo extra a olvidos o errores.
Si tus objetivos y prioridades no tienen nada que ver con los suyos, tal vez tengas que plantearte si merece la pena seguir con la relación
La clave está en llegar a acuerdos
Cuando llega el bebé , los primeros meses son los más agobiantes y es cuando tenéis que estar más unidos , es importante para la mujer, que su pareja le ayude y se involucre con ella, se ponga en su lugar y la entienda cuando se encuentra agobiada.
Para que esto ocurra debéis de iniciar la relación desde un principio con unos objetivos comunes respecto a los hijos y a su cuidado, así, cuando llegue el momento, los dos disfrutaréis.
Cuando los hijos no son deseados todo se complica mucho más y los conflictos pueden ser mayores.
Además , si vuestra relación no está consolidada puede que la llegada del bebé y los cambios que conlleva destrocen a la pareja y acabe en separación. Todos conocemos a parejas que tiene niños para unirse más y consiguen todo lo contrario.
Todo esto son factores a tener en cuenta a la hora de negociar y de decidir tener hijos ya que no es una tarea fácil.
Si tienes suerte tu marido será de los que colabora y sino tendrás que ayudarle a que entienda tu situación. Si de antemano sabes que le cuesta cambiar, encárgate poco a poco de ir concienciándole desde el principio y de ir dejando claro cual es tu postura respecto al cuidado de los niños, si estás dispuesta o no a determinadas cosas y qué esperas de él y qué está dispuesta a cambiar por tu parte.
Si tus objetivos y prioridades no tienen nada que ver con los suyos, tal vez tengas que plantearte si merece la pena seguir con la relación y sobre todo si estás dispuesta a trabajar para hacer cambiar a tu pareja. A veces algunas personalidades son tan rígidas que solo queda aceptarlas como son o romper con ellas.
Terra.es