Despídete de las ojeras
Para las ojeras azuladas, causadas por un estancamiento de la sangre, la lavanda actúa como antiinflamatorio y tónico circulatorio. Aunque el aceite esencial de esta planta es uno de los pocos que pueden aplicarse directamente sobre la piel, una gota en cada párpado, es preferible diluirlo con agua templada o con infusión de manzanilla, aproximadamente en unos 200 mililitros, 20 gotas. Extender la loción con cuidado para que no entre en los órganos visuales.
También se pueden añadir unas flores de lavanda al agua hirviendo y realizar vahos con una toalla por encima. Sirve, además, para todo el cutis.
No obstante, las ojeras pueden tener su origen en el factor alimenticio, y afectan a personas que llevan una alimentación poco equilibrada y escasa en sustancias necesarias para la oxigenación de la piel.
- Geles, correctores, cosméticos y esencias naturales
Si la causa es hereditaria, genética, se hacen presentes desde la juventud. Si se deben a un desequilibrio del organismo que produce un problema de circulación linfática, se puede consultar a un médico especialista, aunque en la mayoría de los casos desaparece con un descanso suficiente.
Si no se tiene tiempo para esperar al sueño reparador de toda una noche, se pueden usar los productos cosméticos específicos para disimularlas, correctores; pero es necesario elegir el mismo tono de la piel puesto que si se aplica un tono más claro no se conseguirá un efecto natural.
Más eficaz a largo plazo es un gel específico que drene los líquidos de los párpados y otro especial para la coloración provocada por la dilatación de los capilares situados debajo del párpado inferior. Usados normalmente mitigan la tendencia genética o coyuntural y también previenen (mejor si llevan ingredientes naturales como árnica o caléndula).
Una socorrida mascarilla consiste en cocer una manzana en leche para formar una pasta fina y aplicarla una vez fría.
Terra/EFE

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