Juntos, pero en camas separadas
- Práctica en aumento
La encuesta en cuestión, concluyó que el 31% de las personas que conviven, han cambiado sus hábitos de descanso y sueño debido a los problemas que tienen sus compañeros para dormir.
Asimismo, el 38% de los encuestados respondió también, que los trastornos del sueño de su pareja han causado problemas en la relación. El 27% dijo que la relación íntima también se ha visto afectada por la falta de descanso. Esto se ve subrayado aún más cuando se habla de la cantidad de horas de sueño que necesita cada sexo. Ante esta pregunta el 34% de ellas dijo necesitar 8 horas o más, comparado con el 18% de los hombres.
- Tendencia mundial
Ahora bien, la tendencia de las camas separadas no es exclusiva de la sociedad norteamericana, sino que también en la inglesa. Allí, del mismo modo, se publicó un estudio en el que se concluye que una de cada diez parejas se siente más cómoda en su cama que con su pareja. El estudio revela que es más probable que las parejas estén irritables, deprimidas, no puedan concentrarse o sean propensas a buscar discusiones con su pareja cuando han pasado una noche pésima. Al respecto, el científico que dirigió este análisis, el doctor Chris Alford, dijo: "El sueño es una necesidad básica y vital del ser humano. La falta de sueño tiene un efecto perjudicial en la salud y en el bienestar tanto físico como emocional de las personas. En vista de que se pierde un mayor número de días de trabajo por falta de sueño o problemas al dormir que por ataques de asma, es sorprendente el hecho de que muchas parejas estén sufriendo las consecuencias de incompatibilidad a la hora de ir a dormir".
- Consecuencias
Si bien en nuestro país esta modalidad todavía no toma fuerza, sí existen parejas que la implementan sobre todo por la influencia que tienen los ronquidos en el sueño del otro. ¿Me encantaría dormir en piezas separadas, porque eso ayudaría a que durmiera bien después de muchos años. Mi marido ronca demasiado y ve televisión hasta muy tarde, entonces, me duermo con los destellos de luces de la pantalla y después duermo con el estruendo de sus ronquidos. Así es inevitable despertarse de mal humor y odiarlo en la noche, aún cuando estés muy enamorada¿, confiesa Marcela de 45 años.
Terra/Chile

Agencias
(Juntos, pero en camas separadas)
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