Solamente solas
Lo que es un hecho es que los estudios relacionados sobre el tema arrojan como resultado que es una realidad latente: >strong>¿las mujeres inteligentes se casan menos¿. O, peor aún según uno más reciente aún realizado en el Reino Unido: ¿los hombres le huyen a las mujeres con aparentemente más sesos que las demás¿.
Pero la pregunta que aún ronda en nuestras cabezas, más que nada de hogar porque encima de todo nos hemos acostumbrado hasta a criarles y a mantenerles a sus hijos solas, es ¿por qué estas mujeres se casan menos? Porque tienen menos tiempo y, por ende, menos oportunidades de encontrar pareja? O ¿será posible que tampoco nos estemos casando porque algunas de nosotras tendemos a dilatar el tema del compromiso por no perder nuestra preciada libertad?
Pero ¿cuál libertad si todas vivimos endeudadas a fin de mes? No estamos disfrutando de sanas relaciones de pareja por falta de interés, por cobardía o, tal vez, porque al asumir erróneamente el feminismo con cierto aire revanchista, las mujeres modernas nos hemos vuelto literalmente insoportables para el sexo opuesto?
Todo indica que sí. O si no ¿cómo explicar que las mujeres más inteligentes se estén quedando solas? O que las que sí consiguen estabilizarse dentro de hogares con marido y perro incluido, terminan dándose cuenta que el que escogieron no era el que de verdad querían sino tal vez con el que les tocó conformarse?
Isabella Santodomingo





